El entrenador de la selección japonesa femenina de judo, Ryuji Sonoda, presentó hoy su dimisión después de que esta semana fuera acusado por algunas de sus integrantes de acoso y abusos físicos durante su preparación para los Juegos de Londres 2012.

Sonoda decidió renunciar al considerar que será "difícil" continuar en el cargo después de que él y otros miembros de su equipo técnico fueran acusados de abusos por 15 judocas, informó la agencia local Kyodo.

Las deportistas denunciaron en un documento que algunas de ellas fueron objeto de insultos, bofetadas e incluso golpeadas con palos de bambú, mientras que otras fueron obligadas a competir a pesar de encontrarse lesionadas.

Sonoda, de 39 años, y otros miembros de su equipo recibieron a mediados de enero una notificación oficial alertando del comunicado remitido a finales del año pasado por algunas integrantes del equipo de las que no se ha querido revelar el nombre.

Ayer, el director de la Federación Japonesa de Judo, Koshi Onozawa, consideró que esta situación "es algo que nunca debería haber sucedido", al tiempo que advirtió que redoblarán sus esfuerzos "para asegurar que nunca vuelva a pasar".

La Federación de Judo ha confirmado hasta cinco casos, entre agosto de 2010 y febrero de 2012, en los que las judocas fueron abofeteadas, empujadas o golpeadas.

En Londres 2012 Kaori Matsumoto logró el oro en la categoría de 57 kilos, mientras que Mika Sugimoto se hizo con la plata en más de 78 kilos y Yoshie Ueno con el bronce en 63 kilos.

La noticia se produce en medio del revuelo que ha provocado en Japón el suicidio de un estudiante de secundaria de 17 años en la ciudad de Osaka (centro) tras haber sufrido castigos físicos por parte del entrenador del equipo de baloncesto de su colegio.