La selección española ha logrado su segundo título mundial de balonmano al arrollar a Dinamarca por 35-18 con una exhibición en la final del Campeonato del Mundo del que ha sido anfitriona y que ha acabado hoy en Barcelona.

En el Palau Sant Jordi, España dominó el partido a su antojo desde el principio y ya al descanso ganaba por ocho goles de margen (18-10).

En la segunda mitad España constató su superioridad y, con una exhibición de juego defensivo y ofensivo ante los actuales campeones de Europa, se anotó la victoria por 16 goles de diferencia (35-19).

El de hoy es el segundo título Mundial de España, tras el obtenido en Túnez 2005 ante Croacia, a la que ganó en la final por 40-34.