El británico Andy Murray, tercer favorito, alcanzó sin sobresaltos los cuartos de final del Abierto de Australia tras arrollar al francés Gilles Simon (6-3, 6-1 y 6-3).

El escocés, campeón del Abierto de Estados Unidos y finalista en dos ocasiones en Melbourne (2010 y 2011), rentabilizó la merma de su rival, que acusó el esfuerzo ejercido ante su compatriota Gael Monfils en el compromiso de tercera ronda. Simon necesitó entonces 4 horas y 43 minutos para superar aquél partido.

Murray dominó desde el principio y solo se dejó siete parciales. Un ahorro de fuerzas para el británico, que en cuartos de final espera a otro francés, Jeremy Chardy, que superó al italiano Andreas Seppi por 5-7, 6-3, 6-2 y 6-2.