El gran triunfo conseguido por los Patriots de Nueva Inglaterra en la ronda divisional de la Conferencia Americana (AFC), que ganaron 41-28 a los Texans de Houston, les costó el alto precio de perder por lo que resta de competición al ala cerrada estelar Rob Gronkowski.

Aunque el equipo todavía no ha confirmado de manera oficial el tipo de lesión que sufre Gronkowski, que abandonó el campo en el primer cuarto del partido y no regresó más, fuentes de la Liga Nacional de Fútbol (NFL) informaron que el delantero estelar de los Patriots se volvió a fracturar el brazo izquierdo.

La lesión de Gronkowski se produjo cuando intentó capturar el balón que le había puesto el mariscal de campo Tom Brady y tuvo que esforzarse al máximo.

El brazo lesionado es el mismo que también se fracturó Gronkowski el pasado 18 de noviembre y que le costó perderse cinco partidos de la temporada regular.

Gronkowski, dos veces seleccionado al partido de Pro Bowl, tendrá que pasar de nuevo por el quirófano, de acuerdo a lo que informaron varias fuentes periodísticas, que vieron como el jugador abandonó el vestuario de los Patriots, en el Gillete Stadium, de Foxborough (Massachusetts), sin hacer ningún comentario y antes que fuese abierto a los medios de comunicación.

El jugador de Gronkowski, que lidera al equipo con 11 capturas de anotación durante la temporada regular, si tiene que someterse a una nueva operación su baja será definitiva para los Patriots.

El ala cerrada de los Patriots volvió al lateral del campo donde se encontraba su equipo al comienzo de la segunda parte, pero no estuvo mucho tiempo y volvió a irse con miembros del equipo médico y ya no regresó más.

Los jugadores compañeros de Gronkowski, encabezados por Brady admitieron que haberlo perdido al comienzo del partido complicó el ataque de los Patriots porque lo tenían montado en base a la gran aportación que siempre hace su ala cerrada estelar.

"No fue fácil, no sabíamos como reaccionar ante su ausencia, pero poco a poco fuimos ajustando las jugadas y al final hicimos un gran partido", declaró Brady. "Siempre que perdemos a jugadores como Gronkowski se nota, pero los compañeros que ocupan el puesto están para hacer también su labor".

Brady tiene a Gronkowski como uno de sus objetivos preferidos en las acciones de ataque, junto con el ala cerrada de origen puertorriqueño Aaron Hernández, que con la baja de su compañero vuelve a ser clave en la ofensiva de los Patriots.

"Es una gran pérdida la hemos sufrido con la baja de Gronkowski y no será fácil sustituir a un jugador como él", declaró Hernández. "Ahora más que nunca tenemos todos los jugadores que elevar nuestro rendimiento para compensar su ausencia cuando nos enfrentemos a los Ravens de Baltimore".

Por su parte, el entrenador en jefe de los Patriots, Bill Belichick, que permitió que Gronkowski saliese a jugar al inicio del partido aunque tenía fuertemente vendado el brazo izquierdo, dijo que para nada se arrepentía de haberlo puesto en la formación inicial del equipo.

"Los doctores son los que toman las decisiones médicas", declaró Belichick a los periodistas después de haber concluido el partido. "Rob (Gronkowski) tenía el alta médica y ya había jugado con nosotros el último partido de la temporada regular".

Los Patriots también tuvieron al inicio del partido la baja del corredor Danny Woodhead, que se lastimó el dedo gordo de la mano izquierda cuando llevaba el balón en el primer avance de la ofensiva del equipo de Nueva Inglaterra.

El equipo tampoco ha dado a conocer, hasta el momento, la condición física en la que se encuentra Woodhead y el defensivo novato Chandler Jones fue el tercer lesionado al sufrir un esguince de tobillo en la recta final del partido.