Las selecciones de Francia y Dinamarca sumaron su segunda victoria consecutiva y ponen rumbo hacia los octavos de final del Mundial de España, en una jornada en la que Túnez se reafirmó como la gran sensación de este inicio de campeonato, tras derrotar por 25-23 a Alemania.

Una victoria que confirma la igualdad que preside el grupo A, con sede en Granollers, en el que Brasil sumó hoy sus primeros dos puntos, al imponerse por 24-20 a una selección argentina, que acusó el tremendo esfuerzo que tuvo que realizar el sábado para doblegar a Montenegro.

Fatiga, que, sin embargo, pareció no afectar al conjunto tunecino, que se desquitó de la decepción que supuso la derrota (30-27) cosechada ayer ante Francia, en un duelo en el que los norteafricanos alcanzaron los últimos ocho minutos de juego con dos goles de ventaja.

Un triste final, que el campeón africano pareció condenado a volver a repetir hoy, tras dejar escapar a falta de seis minutos para la conclusión, la renta de tres goles (21-18) que los de Alain Portes llegaron a gozar en el tramo final de la segunda mitad.

Pero el cañonero Wael Jallouz, que militará la próxima campaña en el todopoderoso Kiel alemán, no estaba dispuesto a sufrir ninguna nueva decepción y con un soberbio trallazo, el octavo del partido, situó de nuevo a los norteafricanos a falta de un minuto con una renta de dos goles (24-22) que Túnez supo manejar ya hasta el final.

Protagonismo ofensivo que recayó en el clásico sudamericano en el lateral brasileño Arthur Patrianova, que firmó cuatro de los últimos siete goles de Brasil, que se tomó la revancha de la derrota sufrida ante los "gladiadores" en la final de los Juegos Panaméricanos del 2011 y del Sudamericano de 2012.

Victoria que como reconoció el técnico brasileño, el español Jordi Ribera, permite a los brasileños seguir con vida en la lucha por la clasificación para los octavos de final, de la que parece descolgarse definitivamente Montenegro tras caer hoy por 20-32 ante Francia.

El conjunto francés vivió, tras los agobios sufridos ante Túnez en la primera jornada, un plácido partido ante los balcánicos, que apenas pudieron seguir durante diez minutos el ritmo de los de los de Claude Onesta, liderados por Jerome Fernández y el pivote Cedric Sorhaindo, que no falló ninguno de los cinco lanzamientos que intentó.

Muchas más dificultades tuvo Dinamarca para doblegar por 27-31 a Rusia, en un encuentro que los nórdicos, vigentes campeones de Europa, no lograron decantar definitivamente a su favor hasta los instantes finales.

Y eso que el lateral Nikolaj Markussen, máximo anotador del conjunto danés con seis tantos, llegó a situar hasta con cuatro goles de ventaja (21-25) a los de Ulrik Wilbek el entrar en los últimos diez minutos de partido.

Pero el mejorado conjunto ruso, al que no ha podido venir mejor la llegada al banquillo de Oleg Kuleshov en sustitución del "eterno" Vladimir Maximov, no se rindió y de la mano del extremo Timur Dibirov logró situarse a tan sólo dos tantos (26-28) a cuatro minutos para la conclusión.

Un marcador que Rusia pudo ajustar todavía más dos minutos después, con un contragolpe de Dibirov, autor de siete goles, que el extremo estrelló en las piernas del portero Niklas Landin, que con esta parada acabó con las opciones de victoria del conjunto ruso, que acabó sucumbiendo por 27-31 ante una Dinamarca, que cuenta sus partidos por victorias.

Pleno de triunfos del que también puede presumir la selección de Macedonia, que derrotó por 30-34 a Catar, que no desaprovechó la relajación de los balcánicos, en los que volvió a destacar el cañonero Kiril Lazarov, autor de nueve goles, en la segunda mitad para recortar a la mitad los ocho goles (13-21) de desventaja con los que llegó al descanso.

Una remontada que no pudo protagonizar Chile, que tras plantar cara durante veinticinco minutos (11-13) a Islandia, se desfondó en los minutos finales de la primera mitad para llegar al descanso con una desventaja de siete goles (11-18), que los nórdicos dispararon en la segunda mitad, como reflejó el 22-38 final.

Javier Villanueva