El exjugador de la NBA Tracy McGrady, el fichaje más sonado del baloncesto profesional chino en toda su historia, logró finalmente una victoria en la liga nacional, después de doce derrotas consecutivas de su club.

El equipo, que no obstante sigue siendo el último clasificado de la competición, se impuso anoche por un claro 106-97 a los Jiangsu Dragons, y tras la bocina final se oyó gritar "¡Por fin!" a "T-Mac", tras dos meses de malos resultados que preocupaban a los aficionados chinos dentro y fuera del club.

El antiguo jugador de los Rockets, Hawks, Magic, Knicks, Pistons y Raptors logró 24 puntos, 8 rebotes y 6 asistencias, suficiente para contribuir a la victoria, pese a que en anteriores encuentros había logrado mejores estadísticas (en el anterior encuentro anotó su mejor registro en China, 41 puntos).

La victoria tras dos meses de travesía en el desierto sirvió también para celebrar el noveno aniversario de la fundación del club de la ciudad costera de Qingado, una fiesta que también incluyó una tarta en el centro de la cancha, tras el partido, de cuyo corte y reparto se ocupó el propio "T-Mac".

McGrady, muy popular en China por la dupla que formó en los Houston Rockets con Yao Ming, es el jugador de mayor renombre que ha llegado a la liga china, aunque su equipo, noveno en la tabla el pasado año, de momento sólo ha logrado atención mediática, no buenos resultados.

Los líderes provisionales de la liga china siguen siendo los Beijing Ducks, vigentes campeones, cuya estrella es otro antiguo All Star de la liga estadounidense, Stephon Marbury.