Mohamed bin Hammam dice que las acusaciones de que enriqueció a su familia y partidarios cuando presidió el fútbol de Asia tienen móviles políticos y planea combatir "este evidente abuso de poder y de acciones judiciales orquestado por la FIFA".

En una carta dirigida a 20 asociaciones de Asia, bin Hammam confirmó que hizo pagos a funcionarios del fútbol y a otras personas, pero indicó que el dinero salió de sus cuentas bancarias personales y lo hizo con el deseo de ayudar a personas en problemas, entre ellas Zhang Jilong, actual presidente de la Federación Asiática de Fútbol, quien ordenó la auditoría del despacho contable PriceWaterhouseCoopers que a la postre instigó la investigación del comité de ética de la FIFA.

"Jilong fue uno de los que recurrieron a mí en busca de apoyo financiero y lo ayudé con una cantidad significativa de mi cuenta personal", escribió bin Hammam. "Dejaré que él explique las circunstancias de esto a ustedes, si así lo desea".

El qatarí de 63 años logró que un tribunal revocara en julio una prohibición de participar en el fútbol de por vida después de ser acusado de que repartió sobornos para obtener votos en el Caribe cuando decidió competir por la presidencia de la FIFA frente a Joseph Blatter.

Las acusaciones en la auditoría de PriceWaterhouseCoopers son sujeto de pesquisas que llevan por su cuenta la Confederación Asiática de Fútbol y la FIFA, pero Bin Hammam las ha descrito como "una repetición de lo que hizo la FIFA inmediatamente antes de que compitiera con el señor Blatter en las elecciones por la presidencia el año pasado".

"Esto, desde luego, es otro intento de Zurich a través de las infinitas herramientas y poder de la FIFA para disminuir e insultar el nombre de Asia al atacarme directamente tras la anulación por parte del Tribunal de Arbitraje Deportivo de la prohibición previa (para participar en el fútbol) que ordenó la FIFA en contra mía", escribió bin Hammam.

Cuando The Associated Press contactó a Eugene Gulland, abogado de bin Hammam en Estados Unidos, confirmó el martes que la carta escrita en papel membretado de la Federación Asiática de Fútbol es auténtica.

La misiva de Bin Hammam cita los nombres de cinco personas de Bangladesh, Nepal y Kirguizstán a quien dice ayudó, incluidas dos que murieron de cáncer, otra que fue operada a corazón abierto, una más que necesitaba pagar cuotas para poder acceder a un programa de la FIFA, y la familia de un muchacho nepalés de 16 años que murió mientras jugaba fútbol.

La auditoría acusa a bin Hammam de recibir millones de dólares de individuos vinculados a contratos de la federación asiática y de gastar decenas de miles en una luna de miel, visitas al dentista, cortes de pelo y pagos en efectivo para su familia.

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Michael Casey está en Twitter como https://twitter.com/mcasey1