El medallista olímpico Keshorn Walcott no sólo fue recibido de regreso en su país como un héroe, sino que además lo esperaban varios regalos. Se le prometió un cheque de aproximadamente 155.000 dólares, una casa de lujo, y cerca de 1.850 metros cuadrados (20.000 pies cuadrados) de terreno cerca de su pueblo rural natal en la nación caribeña de Trinidad y Tobago.

Ah, y un faro y un avión de Caribbean Airlines llevarán el nombre del campeón olímpico en lanzamiento de jabalina de 19 años de edad.

La primera ministra Kamla Persad-Bissessar prodigó de regalos a Walcott y lo elogió el lunes en el Aeropuerto Internacional Piarco de Trinidad, donde algunos miles de aficionados vestidos con los colores patrios rojo, negro y blanco recibieron al joven atleta con ovaciones. El lunes fue nombrado día de fiesta nacional en honor de Walcott, quien consiguió la presea dorada con un lanzamiento de 84,58 metros.

La victoria de Walcott otorgó a Trinidad y Tobago su primer título olímpico en el atletismo de campo y detuvo el dominio europeo en la prueba de Jabalina.

"En nombre del pueblo de Trinidad y Tobago, te agradecemos, Keshorn, y que el Señor continúe bendiciéndote", gritó en un micrófono Persad-Bissessar, tratando de que su voz se escuchara sobre el cántico entusiasta de la multitud que repetía el nombre de pila del atleta.