Si hace cuatro años no pasó de los tacos de salida, en 2012 su carrera duró hasta el primer obstáculo. La maldición del tendón de Aquilés volvió a dejar el martes al chino Liu Xiang fuera de los 110 metros con vallas de los Juegos Olímpicos.

Con un andar lento y tambaleante, Liu reanudó su recorrido sobre la pista por la que un momento antes había comenzado a correr a toda velocidad. Brincaba sobre su pie sano, y hacía esfuerzos por mantener levantado el otro, que se acababa de lesionar.

Hace ocho años, ganó los 110 metros con vallas en Atenas 2004 y empató el récord mundial de 12.91 segundos, con lo que dio a China la primera medalla dorada de su historia en el atletismo. Casi al instante, se transformó en una de las personas más famosas y populares en un país de más de 1.000 millones de habitantes.

¿Cuáles son los logros olímpicos de Liu desde aquella proeza? No ha saltado una sola valla.

Liu tropezó con el primer obstáculo de las preliminares del martes, en el Estadio Olímpico de Londres, se desplomó y permaneció en el suelo unos minutos, sujetándose la pierna derecha. El jefe del equipo de atletismo de China, Feng Shuyong, dijo que el atleta se habría roto el tendón de Aquiles.

El fracaso trajo a la memoria lo ocurrido frente a una multitud que se quedó muda y atónita en el Nido de Pájaro, en Beijing 2008. En aquella ocasión, Liu se retiró de la preliminar después de que no logró recuperarse de sus lesiones en el pie y el muslo derechos.

Londres era su oportunidad de reivindicarse. En vez de ello, la pesadilla se repitió.

"Estoy muy triste por este resultado, pero también estoy orgulloso de él, porque Liu Xiang, de 2008 a la fecha, ha trabajado sumamente duro para participar en estos Juegos Olímpicos. Ha sacrificado mucho", dijo Feng. "Al luchar con esta lesión ha superado una dificultad tras otra y ha recuperado un nivel bastante bueno, pero en la situación crucial de los Juegos Olímpicos, se lastimó otra vez".

Sí, otra vez.

En China, el comentarista de la Televisión Central, Yang Jian, gritó, antes de que se le entrecortara la voz en la transmisión en directo, cuando Liu cayó.

Los aficionados publicaron caras tristes en el sitio Sina Weibo, el equivalente chino a Twitter, donde el tema figuró entre los principales. Muchos reconocieron haber llorado.

Y aunque las muestras de solidaridad fueron mayoritarias, algunos chinos también especularon si Liu cayó adrede para evitar la vergüenza de avanzar a la final pero no conseguir la medalla de oro. Hubo algunos que incluso convocaron a boicotear los productos que el atleta anuncia en distintos medios.

Sin embargo, Liu fue y sigue siendo el único superastro chino del atletismo, un hombre cuyas piernas fueron aseguradas por más de 10 millones de dólares. Pero es más que eso: uno de los rostros más reconocidos del país asiático, que anuncia desde zapatos hasta tarjetas de crédito y automóviles.

Ahora, tiene en su currículum un gran éxito olímpico y dos fracasos. Se esperaba con ansia su duelo contra el cubano Dayron Robles, quien afirma que ambos son amigos. No habrá tal enfrentamiento en Londres.

El martes, se preguntó a Feng si Liu, de 29 años, contempla el retiro. "No es el momento de hablar de eso", respondió.

Liu no habló con la prensa. Abandonó el estadio en un auto.

Tras la caída, Liu trató de levantarse y de dirigirse a la salida más cercana. Pero se le dieron indicaciones de que volviera a la pista, así que hizo un gran esfuerzo para completar el recorrido de la única forma posible, usando sólo la pierna izquierda.

Cuando Liu llegó al sitio donde estaba la décima y última valla se acercó a ésta, se inclinó y la besó. Luego de cruzar al fin la meta, mucho tiempo después de que había concluido la competición, fue consolado por otros competidores. El húngaro Balazs Baji se acercó y le levantó la mano como a un campeón de boxeo.

"Lo respeto. Me agrada", dijo Baji, quien fue quinto de la preliminar. "Esto debe ser terrible para él. Lo siento mucho, no puedo decir más".

Se aproximó también el español de origen ecuatoriano Jackson Quiñónez.

"Debía tener algún problema físico, lo siento mucho por él", explicó Quiñónez. "Hemos ido a ayudarle, porque en el circuito de vallas somos bastante compañeros y de verdad que hemos intentado ayudarle para que llegue a meta".

"Estaba afligido por la lesión, por no poder terminar la primera ronda. Le hemos dicho que lo sentíamos mucho y que se recuperase pronto", añadió.

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Contribuyeron con este despacho los periodistas de la AP, John Leicester en Londres, así como Didi Tang en Beijing.

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Howard Fendrich está en Twitter como http://twitter.com/HowardFendrich