España sufrió el martes una polémica derrota ante Croacia en el waterpolo de hombres, en la que el árbitro no convalidó un gol en el último segundo que le hubiese dado un empate a los ibéricos.

De espaldas al arco, el español Iván Pérez alcanzó a mandar su tiro justo antes que sonara la chicharra, y la pelota pareció cruzar la línea de gol para empatar el marcador 8-8. El juez de línea lo decretó como un gol, pero el árbitro principal esloveno Boris Margeta cambió su decisión y le dio un triunfo por 8-7 a Croacia.

España apeló la decisión ante el comité técnico de la federación internacional de natación.

"Yo estaba cerca y vi que fue gol. Hasta lo celebré, y en la televisión se vio que fue un gol", dijo Pérez. "Estoy frustrado porque es una decisión que nos perjudica mucho, y es injusta. Es increíble que en el siglo 21 no usen la tecnología para revisar estas situaciones".

El entrenador de España, Rafael Aguilar, corrió alrededor de la piscina para discutir con Margeta, apuntando a la pantalla gigante de la sede donde mostraban la repetición de la jugada. Mientras apelaba ante el árbitro, las cerca de 5.000 personas en el público cantaban "gol, gol" y "España, España".

"Debió haber consultado con el juez de línea, quien dijo que fue gol", señaló Aguilar. "Pero no lo hizo. Son los Juegos Olímpicos, y los jueces están ahí sólo para observar la línea, y en este caso ni siquiera le consultaron al juez de línea".

Si se confirma el triunfo, Croacia tendrá cuatro puntos en dos partidos para ubicarse en la cima del Grupo A, mientras que España quedará con dos.