El fracaso del grupo de seguridad G4S al momento de cumplir con sus obligaciones olímpicas se ha convertido en una humillación nacional, reconoció el martes el director ejecutivo de la empresa.

Cuando un panel de furiosos legisladores británicos lo interrogó acerca de la incapacidad de su firma para reclutar suficientes personas a fin de cuidar los Juegos Olímpicos, Nick Buckles expresó un mea culpa.

"Es un desastre humillante para el país, ¿no?", preguntó el legislador laborista David Winnick.

"No puedo discrepar con usted", dijo Buckles.

Buckles se vio en apuros para explicar por qué su compañía no informó a los funcionarios hasta dos semanas antes del comienzo de los Juegos Olímpicos de Londres que su reclutamiento había fracasado, lo que obligó al gobierno a llamar a 3.500 soldados y policías adicionales de distintas fuerzas para ocupar las vacantes.

G4S dijo que espera perder entre 35 y 50 millones de libras (entre 54 y 78 millones de dólares) por cuenta del contrato, lo que equivale a cerca del 12% de sus ganancias anuales.