Siete personas murieron y diez resultaron heridas durante las fiestas callejeras que celebraron la victoria del Palmeiras en la Copa de Brasil.

Las balaceras tuvieron lugar en la noche del miércoles y la madrugada del jueves en la ciudad de Osasco.

Aunque las víctimas estaban en medio de la celebración, ninguna era simpatizante del Palmeiras, informó la policía en un comunicado difundido por correo electrónico.

Los atacantes "aprovecharon el ruido de los petardos para disimular el sonido de los disparos", agregó el texto.

La policía sospecha que los ataques tienen que ver con drogas, pero carece de otros detalles por el momento.