Si los Lakers de Los Ángeles sorprendieron con el fichaje del veterano base canadiense Steve Nash, los Heat de Miami sólo necesitaron dos días para responder con la adquisición de otro gran jugador veterano, el escolta Ray Allen.

La llegada de Allen, que este mes cumplirá 37 años, es la mejor adquisición que podían hacer los Heat para ayudar a sus "Big Three" para que la próxima temporada hagan la defensa del título de campeones de liga.

Una vez más, el presidente de los Heat, Pat Riley, consiguió una pieza de gran valor para dar mayor calidad a la plantilla de los Heat, que necesitaban a un jugador con experiencia y especialista en los tiros desde fuera del perímetro.

La gran actuación del escolta Mike Miller en el quinto partido de las pasadas Finales de la NBA, que anotó ocho triples, fue decisivo para que los Heat aseguraran la victoria y lograsen el segundo título de campeones de su historia.

Sin embargo, Miller tendrá que pasar por el quirófano para corregirle la lesión que sufre en la espalda y es una incógnita con vistas a la próxima temporada, por lo que la llegada de Allen es una garantía completa tanto si sale de reserva o lo hace de titular.

Allen, que jugó las últimas cinco temporadas con los Celtics de Boston, después de reunirse con Riley, en Miami, regresó a su casa en Connecticut y sólo necesitó unas horas para informar a los dos equipos de la decisión que había tomado.

El veterano escolta rechazó ofertas económicas mejores y se quedó con los Heat, que le darán un máximo de 9,5 millones de dólares durante las próximas tres temporadas.

Los Celtics le habrían ofrecido un contrato por dos años, 12 millones de dólares, y una cláusula de no traspaso, pero Allen era consciente que sus minutos de juego serían reducidos tras la renovación del joven Avery Bradley, que será el próximo titular y la llegada de Jason Terry, firmado como agente libre.

La pasada temporada, Allen, que sufrió una lesión de tobillo, logró un promedio de 14,2 puntos en 46 partidos disputados, y tampoco mantuvo buenas relaciones con el base titular Rajon Rondo.

Mientras que su llegada a los Heat ha sido acogida con gran entusiasmo por parte de los "Big Three", que forman el alero LeBron James, el escolta Dwyane Wade y el ala-pívot Chris Bosh.

Los tres mostraron a través de sus respectivos Twitter la satisfacción de tener a Allen como nuevo compañero y el gran fichaje que había realizado el equipo.

El objetivo de los Heat ahora será conseguir un hombre alto de calidad y su preferido es el veterano Marcus Camby y un alero, que podría ser Rashard Lewis.

Ambos tienen previsto reunirse este fin de semana con Riley, en Miami, y de nuevo el problema para los Heat será el apartado económico, ya que no podrán ofrecerles el dinero que les darán en otras franquicias como los Knicks de Nueva York, interesados en volver a tener a Camby.

Los Heat estarían dispuestos a ofrecerle a Camby la posibilidad de que firmase contrato con los Rockets de Houston para luego ser traspasado, de tal forma que el equipo tejano recibiese algún tipo de compensación.

Camby, uno de los mejores jugadores defensivos de la liga, no superaría en los Heat el millón y medio de dólares, que es el mínimo establecido para un veterano dentro de la NBA.

Mientras que los Celtics, que ya han conseguido la continuidad del veterano ala-pívot Kevin Garnett y Brandon Bass, ahora tienen como objetivo que el alero Jeff Green siga también con ellos y los seis millones de dólares que le quedan libres dentro del tope salarial con la salida de Allen les permitirán seguir activos en el mercado de los agentes libres.