Angel Pagán acomoda una silla al lado de Santiago Casilla para darle apoyo como un atento compañero de equipo e intérprete.

Pagán, inclusive, inserta sus propios puntos de vista de vez en cuando al describir como "valiente" el largo camino que Casilla tuvo que recorrer para convertirse en un cerrador establecido.

El cordial jardinero central de los Gigantes de San Francisco ha sido de gran ayuda en el vestuario y en el diamante durante la primera mitad de la temporada de Grandes Ligas.

Y al puertorriqueño Pagán, quien el lunes cumplió 31 años, le fascina cada aspecto. Evoca las clases de inglés que tomó en una academia de estudios básicos como una de las mejores decisiones de su vida, una que ni siquiera tuvo algo que ver con el béisbol. La misma le sirvió para comunicarse en su carrera como pelotero y de paso para ayudar a otros.

"Es parte de ser un compañero", dijo Pagán. "Estoy para ayudar a mis compañeros. Si estuviese en Puerto Rico, lo haría en español. Esa es la ventaja de dominar ambos idiomas. Es divertido. Es unas de las ventajas y me gusta".

En sus cuatro temporadas con los Mets de Nueva York, Pagán ayudó con el inglés al panameño Rubén Tejada y al dominicano Wilson Valdez. El cubano Raúl Valdés, actual lanzador de los Filis, fue otro alumno de Pagán cuando fueron compañeros en los Mets. Y Pagán recuerda al dominicano José Reyes desde que eran colegas en las menores, y Reyes ahora domina el inglés mientras juega en Miami.

"Ayudaba a todos", dijo Pagán. "No había nadie para traducir".

La presencia de Pagán ha aportado mucho a los Gigantes, que comenzaron la semana con una ventaja de un juego sobre los alicaídos Dodgers de Los Angeles en la División Oeste de la Liga Americana.

Pagán, quien firmó un contrato de 4,85 millones de dólares en enero para evitar el arbitraje, reemplazó a Andrés Torres, otro puertorriqueño que era popular entre sus compañeros y fanáticos.

Torres fue traspasado a los Mets junto con el relevista dominicano Ramón Ramírez en el canje que trajo a Pagán a San Francisco.

"Está pendiente de nosotros", dijo el tercera base venezolano Pablo Sandoval sobre Pagán. "Es muy bueno con alguien nuevo. Hay un vínculo, como el de una familia. Sabía de la calidad de persona que era, por lo que la gente decía cuando estuvo con los Mets. Es alguien que está dispuesto a ayudar a sus compañeros. Quiere ayudar al equipo y a todos los peloteros latinos. Cuando llegó, lo primero que hizo fue ayudar a Melky (Cabrera) y los demás".

Pagán batea para .292 con cinco jonrones, cuatro triples, 14 dobles y 31 remolcadas al acercarse la pausa del Juego de Estrellas. San Francisco luce ahora como el favorito para ganar la división, luego de quedar fuera de los playoffs el año pasado tras la sorprendente marcha que les llevó a conquistar la Serie Mundial de 2010.

El nuevo trío de jardineros conformado por Pagán, Cabrera y Gregor Blanco ha sido esencial. Tanto el dominicano Cabrera como el venezolano Blanco son nuevos en el equipo, así que la influencia y compromiso de Pagán para ayudarles en la adaptación ha sido enorme.

"Es algo que disfruta", dijo el manager Bruce Bochy. "Aprendió a lidiar con la prensa en Nueva York. De eso se trata. Busca ayudar en todo".

En su carrera profesional, Pagán ha tenido que superar muchos obstáculos. Los Cachorros le adquirieron de los Mets en enero de 2006 y jugó un par de temporadas en Chicago antes de ser transferido a Nueva York.

Se trata de situaciones que conoce.

"Es muy importante saber decir lo correcto ante la prensa", dijo Pagán. "Tú no quieres que te malinterpreten. Quieres expresarte bien. Cada vez que ayudo a estos muchachos, me sirve de ayuda a mí mismo. Aprendo y eso me hace sentir bien. Siento que estoy colaborando con mis compañeros y eso me llena de orgullo".

Tras ser seleccionado por los Mets en la cuarta ronda del draft de 1999, Pagán pudo haberse matriculado en el Miami Dade College en el año que estuvo estudiando. Pero sabía que iba a estar rodeado de puertorriqueños y otros latinoamericanos que sólo hablarían español. Quería ser bilingüe.

Por eso optó por el Indian River Community College en Fort Pierce, Florida, donde aprendió inglés en cuatro meses.

"Fui a estudiar por una razón, aprender el idioma. Cada clase era en inglés. Me prepararon para esto", dijo Pagán. "Fue una de las mejores decisión que he tomado en mi carrera, en lo personal y profesional".

"Quiero ser independiente y estar preparado para mi carrera".

Mientras que muchos clubes cuentan con instalaciones que ofrecen clases de idiomas en la República Dominicana y otros países latinoamericanos, los jugadores tienen que adaptarse rápido una vez que lleguen a Estados Unidos.

El novato cubano Yoenis Céspedes de los Atléticos de Oakland cuenta con su compatriota Ariel Prieto, ex pitcher del club. El jardinero ha prometido que dentro de poco será capaz de dar una entrevista completa en inglés.

Esto es lo valioso del aporte de Pagán.

"Para él es algo muy importante el ayudarnos", indicó Blanco. "Sobre todo para mí y Melky, que no hablamos inglés. Estoy empezando mi carrera en las mayores y siempre me dice: 'sigue en eso' y me anima".

Pagán ahora bromea que quiere aprender otro idioma, como el japonés. Insiste que puede hacerlo.

"Cuando empecé a hablar inglés, nunca creí que podría dominarlo", dijo Pagán. "Estoy muy contento con lo que he hecho. Es una esas cosas que te hacen decir: 'lo que tuve que pasar para llegar a donde estoy'''.