Estados Unidos y Australia se perfilan una vez más como los grandes dominadores de la piscina en los Juegos Olímpicos de Londres, con el permiso de los anfitriones de Gran Bretaña, Francia y potencias emergentes como Brasil.

La natación mundial suspira por el esperado duelo entre los estadounidenses Michael Phelps y Ryan Lochte, sin perder de vista a la principal figura australiana James Magnussen y el brasileño César Cielo.

Todos ellos se verán las caras en el espectacular Centro Acuático de Londres, diseñado por la arquitecta iraquí Zaha Hadid, con capacidad para 17.500 espectadores, que albergará un total de 192 eventos, incluidas competiciones de natación, waterpolo y clavados.

Phelps volverá a ser uno de los nombres propios en Londres. El estadounidense aspira a seguir engrosando su impresionante marca de 16 medallas en dos Juegos Olímpicos, 14 de ellas de oro y 2 de bronce. Incluidas las ocho preseas doradas en ocho eventos logradas en Beijing 2008, batiendo el récord de siete metales de su compatriota Mark Spitz en Munich 1972.

Uno de sus grandes rivales será Lochte, siempre superado por Phelps hasta el Mundial de Shangai 2011. Lochte consiguió derrotar a Phelps en los 200 metros libres, 200 combinado, 200 espalda y 400 combinado.

La rivalidad Phelps-Lochte se ha palpitado desde las clasificatorias de Estados Unidos, y no han defraudado con electrizantes duelos. Lochte hizo suya la victoria en los 400 combinado, pero luego Phelps se tomó revancha en los 200 libres.

Lo llamativo es que ha Phelps ha sorprendido al competir en los 400 combinados, una agotadora prueba de la que es el dueño del récord mundial y de la que había indicado que no volvería a nadar después de Beijing.

De esta forma Phelps queda perfilado con la oportunidad de repetir la cosecha de ocho oros en Beijing.

A Phelps le faltan colgarse dos medallas para emular el récord olímpico fijado por la gimnasta soviética Larysa Latynina entre 1956 y 1964.

Reiteradamente, Phelps ha dicho que Londres será su última Olimpíada al resaltar que no tiene el deseo de mantenerse activo más allá de los 30 años. Tendrá 31 en los Juegos de 2016 en Río de Janeiro.

"Los récords están hechos para romperse", indicó Phelps. "Es algo bonito poder tener la posibilidad de reescibrir la historia y ponerme a la par de los grandes nombres en la historia olímpica".

Lochte y Phelps serán los abanderados de la delegación estadounidense, que aspira a mantener su hegemonía en la natación olímpica. En Beijing, Estados Unidos dominó las aguas con 31 medallas, 12 de ellas de oro.

Australia volverá a ser el principal rival de los norteamericanos. Una de sus mayores estrellas Ian Thorpe quedó fuera de Londres en los preolímpicos de Adelaida.

Sí estará en Londres Stephanie Rice, quien intentará revalidar los tres oros de Beijing en las pruebas de 200 y 400 metros combinados y el relevo de 200 combinado.

Además, Leisel Jones se convertirá en la primera nadadora australiana en participar en cuatro olimpiadas y en Londres disputará los 100 metros pecho.

"La distancia (con nuestros rivales) es cada vez menor. Estados Unidos será nuestro gran desafío, llevan cien años dominando la natación. Pero habrá otros países que nos van a poner difícil seguir siendo número dos", dijo el técnico australiano Leigh Nugent tras las pruebas de Adelaida.

La delegación australiana tendrá en Magnussen a uno de sus referentes, favorito al título olímpico en los 100 libres.

A Thorpe le pusieron "El Torpedo" como apodo, y Magnussen ha recibido el mote de "El Misil". Su ambición es eclipsar el récord mundial de 46,91 segundos en los 100, por ahora en manos de Cielo.

Cielo, quien intentará revalidar el oro de Beijing en los 50 libres, capitanea un equipo brasileño que espera confirmar en Londres su crecimiento. Además de Cielo, los campeones panamericanos Thiago Pereira y Leonardo De Deus aspiran a luchar por una medalla entre la elite internacional.

Junto a Brasil, Gran Bretaña y Francia también están entre los países como opciones de medalla. Los británicos tendrán a Rebecca Adlington, doble campeona en Beijing en los 400 y 800 metros libres, a una de sus favoritas.

Francia no podrá contar con Alain Bernard, campeón olímpico en 100 metros libres en 2008, no logró plaza para Londres en los campeonatos locales.

Sin embargo, la armada francesa tendrá en Laure Manaudou a una de las aspirantes. La nadadora, campeona olímpica en Atenas 2004, parece recuperada de una serie de tormentosos problemas personas que le alejaron durante tres años de la competición, y tomará parte pruebas como los 100 metros y los 200 metros espalda.

Al margen de las competiciones de piscina, el Centro Acuático acogerá las pruebas de natación sincronizada, con Rusia, China y España entre las favoritas y el waterpolo tanto masculino como femenino.

El salto de trampolín será otra de las citas en el Centro Acuático. La mexicana Paola Espinosa, campeona del mundo en Roma 2009, tratará de colgarse una nueva presea olímpica, tras el bronce logrado en Beijing, en su tercera participación en unos Juegos Olímpicos.

Otra de las sensaciones y gran esperanza británica para los juegos será Daley. El clavadista británico, de 18 años, ya participó en Beijing cuando apenas tenía 14 y es uno de los favoritos a medalla en la plataforma de 3 metros.