Una victoria puso a Maria Sharapova de vuelta en la cima del ranking mundial. Con una más el sábado, será campeona del Abierto de Francia y completará un Grand Slam en su carrera.

No es una forma desagradable de pasar la primavera en París.

Sharapova derrotó el jueves 6-3, 6-3 a la checa Petra Kvitova en unas semifinales con viento en Roland Garros. La rusa, segunda preclasificada, necesita una victoria sobre la italiana Sara Errani — 21era favorita que venció el mismo día 7-5, 1-6, 6-3 a la australiana Samantha Stosur — para convertirse en la décima mujer en la historia en ganar los cuatro torneos más importantes.

"Siempre soñé con estar en la última etapa aquí y por fin tengo la oportunidad", dijo Sharapova. "Y estoy muy emocionada".

Cuando ganó el punto para partido con un as en su segundo servicio, Sharapova alzó las palmas, miró hacia el cielo y sonrió.

Desde hace algún tiempo ha ocupado encabezados en casi cualquier torneo al que ingresa, aunque este último triunfo la colocará oficialmente al frente del ranking de la WTA el lunes cuando sea difundida la nueva lista.

Es un hito que parecía muy difícil de alcanzar hace tres años, cuando la rusa se recuperaba de una cirugía del hombro y llegó a caer hasta el 126to sitio.

Pero desde entonces ha estado recuperando terreno constantemente. Este año ha ganado dos torneos y terminó segunda en otros tres, entre ellos el Abierto de Australia. Eso, más su desempeño en Roland Garros, ha ayudado a impulsarla de vuelta al primer sitio, el lugar que capturó por primera vez en 2005 y conservó durante 17 semanas no consecutivas, la última de ellas el 8 de junio de 2008.

"Es bastante especial", afirmó Sharapova. "Hace unos años, después de mi cirugía del hombro, no sabía si estaba en el ranking, pero me ubicaba bastante por encima del 100. Y pensé: 'Bueno, ya lo hice una vez. Así que tal vez de nuevo puedo intentar hacerlo (alcanzar la cima)'''.

Su encuentro frente a Kvitova, que derrotó a Sharapova en la final de Wimbledon el año pasado, no fue nada fácil, pero Kvitova pasó apuros con el intenso viento más que su rival. Y no pudo decifrar el servicio de Sharapova, quien le colocó el 78% de sus primeros saques.

"Es difícil devolverle (el servicio)", dijo Kvitova, cuarta preclasificada. "Juega muy rápido. Es un juego distinto en comparación con los partidos anteriores".

Abajo 4-3 y 40-30 en la segunda manga, Kvitova envió una devolución agresiva que no tocó la línea de base, según determinó el juez principal. Hubo una pequeña discusión entre ambos y después Kvitova siguió viendo el lugar donde consideraba que la pelota había caído.

Pasó de ir 30-30 en ese game a perder los últimos cuatro puntos.

Ahora Sharapova enfrentará a Errani, que jugó un segundo set pésimo ante Stosur pero aprovechó cuando la campeona del Abierto de Estados Unidos se puso muy nerviosa y comenzó a enviar pelotas 1,5 y tres metros (cinco y 10 pies) fuera de la cancha.

"Es una semifinal de un Grand Slam", dijo Stosur. "Desde luego que una se va a poner nerviosa".

Cuando ganó, Errani se dejó caer de espaldas sobre la arcilla y luego miró hacia el palco de invitados de las tenistas, donde algunos lloraban y otros sonreían.

"Para mí es increíble", declaró Errani. "No lo esperaba, y estoy aquí. Así, no sé qué decir".

Stosur cometió 48 errores no forzados, incluidos 21 en el último set. Errani sólo tuvo 21 errores de este tipo en todo el partido.

Antes de esta participación en Roland Garros, Errani tenía foja de 0-28 frente a rivales ubicadas en los primeros 10 sitios del ranking.

Ahora lleva triunfos consecutivos frente a la alemana Angelique Kerber, décima en el escalafón, y Stosur, sexta del ranking, junto con victorias sobre la serbia Ana Ivanovic y la rusa Svetlana Kuznetsova, ambas ex campeonas del Abierto de Francia. Ello significa que Errani ingresará al grupo de las 10 mejores por primera vez.

"Tal vez mi problema siempre fue que no creía mucho que podía ganarle a las mejores jugadoras", afirmó. "Pero ahora le he ganado a tres seguidas. Estoy en la final de un Grand Slam. Así, tal vez debería intentar pensar un poco distinto".

En dobles, Sania Mirza y Mahesh Bhupathi de India ganaron el título de dobles mixtos con una victoria de 7-6 (3), 6-1 sobre la polaca Klaudia Jans-Ignacik y el mexicano Santiago González.