Inglaterra y Francia reanudarán el próximo mes su añeja rivalidad al enfrentarse en la Eurocopa. Nadie tiene certeza de qué esperar de las dos potencias.

Inglaterra llega al torneo con un nuevo técnico y con el goleador Wayne Rooney suspendido para los dos primeras fechas.

Francia ha sido un enigma en los últimos años, aún tratando de recuperarse de sucesivos fracasos. Pero ha resurgido bajo la dirección de Laurent Blanc.

Agreguemos otros dos equipos impredecibles a la mezcla — Suecia y el coanfitrión Ucrania — y es difícil señalar un claro favorito en el Grupo D.

De hecho, los cuatro equipos parecen estar restando importancia a sus probabilidades de avanzar.

"Somos un equipo joven carente de experiencia, así que no somos favoritos en el grupo", señaló el mediocampista francés Samir Nasri. "Francia no ha jugado bien en una competencia internacional desde 2006".

Tampoco lo ha hecho Inglaterra, que no asistió a la Euro 2008 y fue eliminada por Alemania en la segunda ronda de la Copa Mundial de 2010. En ocasiones impresionó durante las eliminatoria para el torneo de este año, pero su entrenador Fabio Capello renunció abruptamente debido a una decisión de sus superiores en la federación de despojarle la capitanía a John Terry después de ser acusado de proferir insultos racistas a un adversario.

Su reemplazo, Roy Hodgson, tomó el timón apenas en mayo, y también se apresuró a tratar de disminuir las expectativas en un país que no ha ganado un título desde el Mundial de 1966 pero que, no obstante, siempre exige uno.

Hodgson dijo que le gustaría que la afición tenga muchas expectativas. "La renuncia de Fabio Capello ha hecho que la situación sea algo diferente", señaló.

Suecia y Ucrania, por su lado, han demostrado en el pasado que no deben ser subestimados.

Los suecos avanzaron a la segunda ronda en los Mundiales de 2002 y 2006, así como en la Euro 2004, mientras que los ucranianos alcanzaron los cuartos de final en Alemania 2006.

Suecia cuenta en su delantera con Zlatan Ibrahimovic, capaz de atormentar a cualquiera con su voracidad goleadora. Ucrania quizá sea sobre el papel el equipo más débil en el grupo, pero será alentado por una enorme multitud al jugar en casa.

Eso es algo de lo que el técnico de Suecia Erik Hamren se muestra muy cauteloso, ya que su equipo enfrentará a Ucrania en el debut, en el que ambos conjuntos necesitan una victoria para aspirar a seguir lejos en el torneo.

"Por tradición, el equipo anfitrión es increíblemente difícil de derrotar en el primer partido", advirtió Hamren. "Tendrán un apoyo enorme. Tenemos tres adversarios duros, no sólo Inglaterra y Francia. Podemos jugar tres partidos grandiosos y de cualquier manera no avanzar del grupo".

Ucrania dependerá nuevamente del veterano delantero Andriy Shevchenko tanto para aportar liderazgo como para anotar goles.

El Grupo D será el último en iniciar, el 11 de junio, con el Francia-Inglaterra en Donetsk y el Ucrania-Suecia en Kiev.

Fuera de las fronteras de Ucrania, la atención se concentrará en el Francia-Inglaterra.

Los aficionados franceses probablemente aún se están preguntando si su equipo se parecerá más a los que ganaron la Copa Mundial de 1998 y la Euro 2000, y al que perdió la final del Mundial de 2006; o a los que no ganaron ni un partido en la Euro 2008 o el Mundial 2010, donde afloraron conflictos internos, e incluso los jugadores se declararon en huelga.

En esta ocasión, cuenta con el talento para sobresalir. El delantero Karim Benzema (Real Madrid), el extremo Franck Ribery (Bayern Munich) y Nasri (Arsenal) redondearon buenas temporadas en sus clubes.

"Las cosas resultaron muy mal en 2008, fuimos eliminados en la primera ronda, y ocurrió lo mismo en 2010", dijo Nasri. "Todos tenemos ganas de reinvindicarnos. Queremos demostrar que podemos rendir en el equipo nacional con el mismo nivel que tenemos con nuestros clubes".

Lo mismo es válido para Inglaterra, con varios jugadores que son referencia en sus clubes, pero que frecuentemente han desilusionado con la selección. Y con su mayor figura — Rooney — suspendido por dos partidos, Hodgson ha manifestado que en esta ocasión Inglaterra no puede depender de individualides.

"Tenemos que encontrar esa unidad", señaló Hodgson. "La única manera en que vamos a ganar algo es como equipo, y tenemos que aceptar eso".