El delantero uruguayo del Liverpool Luis Suárez ha reabierto hoy la polémica sobre su sanción por mala conducta hacia el jugador del Manchester United Patrice Evra, al asegurar que su conciencia está "tranquila", informa 'The Guardian'.

"No hubo ninguna prueba convincente en la que se demostrara que hice las cosas de las que me acusaron. Estoy muy tranquilo. En la selección uruguaya, en el Ajax o en el Liverpool he tenido compañeros negros y la gente que me conoce sabe que nunca he tenido ningún problema con ninguno de ellos", aseguró Suárez.

La federación inglesa de fútbol (FA, por sus siglas en inglés) sancionó el pasado mes de diciembre al atacante uruguayo del Liverpool con ocho partidos de suspensión y una multa de 40.000 libras (48.000 euros) por proferir insultos racistas al defensa francés del United Patrice Evra en el partido entre ambos equipos disputado el 15 de octubre.

Tras cumplir la sanción, Suárez rechazó dar la mano a Evra en el primer enfrentamiento entre el conjunto 'red' y los 'diablos rojos', lo que le valió numerosas críticas en el Reino Unido y que Alex Ferguson, entrenador del United, lo describiera como "una vergüenza para el fútbol".

"La sanción fue extraña e increíble. Me suspendieron sin ninguna prueba, y yo lo acepté sin decir nada para que la FA no ampliara la multa. Mi conciencia, la de mi familia y la de mi equipo está muy tranquila", explicó el uruguayo.

"Holanda -país en el que Suárez jugó durante cinco temporadas- es uno de los países del mundo con mayor número de jugadores de raza negra y allí no es ningún problema. Lo que sucedió son cosas del fútbol, supongo. Parece que la FA quería librarse de un jugador de Liverpool y así lo hicieron", añadió Suárez.

El charrúa, que ha cumplido su segunda temporada en el equipo 'red', aseguró que solo presta atención a lo que se diga de él en "Uruguay y en Liverpool" y que no le interesa "la prensa inglesa".

"Una vez se confirmó la sanción, me dijeron que los aficionados me silbarían, me insultarían y me pitarían, pero no era algo que me importara o a lo que prestara atención", añadió Suárez.

"Todo el mundo me pitaba en los estadios en los que jugaba incluso antes de que me acusaran de racista. Intenté prestarle la menor atención posible a los silbidos y centrarme en lo que me gusta, que es jugar al fútbol", concluyó el '7' del Liverpool.