LeBron James se fue a su lugar en la banca de Miami, bajó la cabeza y clavó su mirada en el piso.

Muy profundo. El Heat está en un pozo.

Roy Hibbert tuvo 19 puntos y 18 rebotes, George Hill anotó 20 y Danny Granger 17 para los Pacers de Indiana, que con su mayor equilibrio, solidez y coordinación apabullaron el jueves al Heat 94-75, en el tercer partido de las semifinales de la Conferencia Este.

Desdeñados durante la temporada regular y con escasas posibilidades, según los análisis previos, de causar dificultades a los campeones vigentes del Este, los Pacers tomaron ventaja de 2-1 en la serie al mejor de siete.

El cuarto juego será el domingo en la ruidosa Bankers Life Fieldhouse.

James anotó 22 — 16 en la primera mitad antes de cansarse — y Mario Chalmers agregó 25 para Miami. Pero Dwyane Wade anotó apenas 5 al encestar dos de 13 lanzamientos para el Heat, que echan de menos a su alero lesionado Chris Bosh, quien probablemente no regresará en esta serie.

"Es obvio que (Wade) no era él", dijo James. "¿Que si quiere jugar mejor? Por supuesto. Es uno de los mejores jugadores en el mundo", apuntó.

Wade no jugó a su nivel y tuvo un airado intercambio verbal durante un tiempo extra en el tercer período con el entrenador Erik Spoelstra, quien restó importancia al suceso y lo describió como un incidente al fragor de la batalla.

"Estas cosas ocurren", señaló Spoelstra. "Todos los que han sido parte de un equipo, han sido entrenadores o jugadores, sabemos que ocurren con frecuencia estas situaciones, salvo ustedes. Lo ocurrido sucedió durante un momento muy apasionante del partido. Nos estaban pateando el trasero. Este tipo de intercambios ocurren todo el tiempo durante el curso de una temporada de la NBA", señaló.

"Habrá mas ocasiones en las que los jugadores digan algo que a uno no le guste. Hay que superarlo y seguir adelante. Todos estamos conectados. Dwyane y yo hemos estado juntos mucho tiempo, mucho tiempo. Lo ocurrido en verdad no es nada. Es la menor de nuestras preocupaciones. Es bueno ese tipo de fuego, disparos. Nuestra preocupación es ganar el domingo", apuntó.

Wade no estuvo dispuesto a hacer declaraciones sobre su disputa con Spoelstra.

Indiana superó a Miami 51-32 en el segundo medio, cuando los Pacers no hicieron nada mal.

Consiguieron grandes disparos, desafiaron todo lo que el Heat puso en el aire y no desistieron ante un equipo de Miami que parecía listo para tener un camino tranquilo a la Final de la NBA luego de que el primer preclasificado, Chicago, perdiera a Derrick Rose y fuera eliminado en la primera ronda.

Sin embargo, los Pacers tenían otros planes.

En el segundo tiempo, el alero de Indiana David West tiró a James al suelo en la pintura, y Granger después encaró al superastro luego de una falta en un rompimiento rápido. Después de ganar el segundo partido en Florida por tres puntos, los Pacers querían demostrar que no había sido una casualidad. Créanlo.

Están a dos victorias de inclinar la balanza del poder en la Conferencia Este.

"Claro que estamos contentos con el triunfo", dijo el entrenador de los Pacers, Frank Vogel. "Pero tenemos mucho trabajo por hacer", agregó. "Mi interés principal es la defensa, la defensa, la defensa", señaló.