Las autoridades israelíes se disgustaron el jueves cuando el Comité Olímpico Internacional rechazó su solicitud de rendir un homenaje especial a los once miembros del equipo israelí muertos a manos de terroristas palestinos en los Juegos de Munich de 1972.

El vicecanciller Danny Ayalon había pedido al COI que abriese los juegos de Londres de este año con un minuto de silencio en homenaje a los atletas y técnicos asesinados, en el cuadragésimo aniversario de la matanza.

Pero en una respuesta escrita a Ayalon, el presidente del COI Jacques Rogge dijo que solamente asistiría personalmente al homenaje tradicional de la delegación israelí a las víctimas en Londres. También recordó que el COI ha conmemorado oficialmente a las víctimas antes, aunque no respondió específicamente al pedido de un minuto de silencio.

"Estén seguros de que, dentro de la familia olímpica, nunca se desvanecerá el recuerdo de las víctimas de la terrible matanza en Munich en 1972", escribió Rogge.

Ayalon calificó la respuesta de "inaceptable" porque "rechaza los principios centrales de fraternidad mundial que se supone fundamentan el ideal olímpico".

La matanza no fue solamente contra el equipo israelí sino "un ataque contra los Juegos Olímpicos y la comunidad internacional", afirmó. "Por eso es necesario que los Juegos Olímpicos como un todo conmemoren este acontecimiento abiertamente en vez de hacerlo únicamente en un acto marginal".

Las olimpíadas de Munich fueron los primeros juegos en Alemania después de la edición de 1936 en Berlín y tenían el propósito de borrar la imagen de esa competencia, efectuada bajo el régimen nazi.

Pero en la segunda semana de los juegos de Munich, ocho miembros del grupo miliciano Septiembre Negro penetraron la Villa Olímpica y tomaron como rehenes a miembros del equipo israelí. Un día después, todos los once estaban muertos.