La carrera ciclística de Lance Armstrong es cosa del pasado. Y él dice que lo mismo debería suceder con las preguntas sobre dopaje.

Armstrong dijo que dejará de responder a los rumores y denuncias de dopaje que acosaron sus siete títulos en el Tour de Francia, tras una investigación federal que duró casi dos años y concluyó sin que se le formularan cargos.

En entrevistas recientes con revistas y televisión, Armstrong dijo que "se acabó" el tema del consumo de drogas potenciadoras del rendimiento.

"Este asunto ya lleva (13) años", dijo en una entrevista con la televisora Current TV que saldrá al aire el viernes.

Armstrong, quien siempre ha negado haber consumido sustancias prohibidas, dijo que en su carrera se sometió a "entre 500 y 600" análisis y todos dieron negativo.

"Sangre, orina, pelo, lo que quisieran. En algún momento, alguien tendrá que responder a la pregunta", dijo el ciclista. "Yo no voy a perder más tiempo".

Y todavía faltan análisis. Al competir en pruebas de triatlón, Armstrong está sujeto a análisis al azar realizados por las autoridades. Ahora prevé competir en el triatlón Ironman en Hawai el 13 de octubre.

Los fiscales federales estadounidenses dieron por concluida su investigación en febrero, que realizaron ante la denuncias de dopaje en los equipos con los que ganó la Tour, la principal competencia ciclística mundial. Armstrong dijo entonces que el fin de la investigación debía de significar el fin de las preguntas sobre su supuesto consumo de drogas potenciadoras del rendimiento. Armstrong ganó todos los Tours de 1999 a 2005 y regresó sin éxito en los de 2009 y 2010.

El miércoles dijo por intermedio de un vocero que se negaba a hacer más declaraciones.