Momentos antes de que hiciera historia con su swing final en una actuación increíble con cuatro cuadrangulares, Josh Hamilton se acercó al plato en el octavo episodio con una sorprendente calma.

El toletero de los Rangers de Texas nunca antes había pegado más de dos jonrones en un partido y ya tenía tres. Así que mientras se colocaba en la caja de bateo en contra del derecho Darren O'Day, de Baltimore, Hamilton ya tenía la sensación de haber cumplido.

"Sólo me coloqué como si fuera cualquier otro turno al bate ya que a pesar de no pegar uno (vuelacercas)", pensó Hamilton, "De todos modos había tenido una muy buena noche".

Y resultó ser inolvidable.

Hamilton se convirtió en el 16to jugador que batea cuatro vuelacercas en un partido el martes, un histórico cuarteto de jonrones productores de dos carreras contra tres lanzadores que llevó a los Rangers de Texas a vencer a los Orioles de Baltimore 10-3.

Hamilton jonroneó contra Jake Arrieta en la primera y tercera entradas, contra Zach Phillips en la séptima y lo coronó contra Darren O'Day en la octava. En su último turno al bate, Hamilton dio un poderoso abanicazo, luego bateó de foul a la derecha y finalmente, con la cuenta en 0-2, pegó sobre el muro del jardín central.

"Obviamente, este es, además de estar en la Serie Mundial, el momento estelar de mi carrera", dijo Hamilton.

Además, bateó un doblete en la quinta entrada.

"Cuando pegué el segundo (jonrón) dije que nunca había bateado tres en un partido, y qué bendición fue. Luego, conectar cuatro es simplemente maravilloso, ver qué tan emocionados estaban mis compañeros", agregó. "Te recuerda cuando estás en las ligas pequeñas cuando eres niño y sólo la emoción de jugar. Esas cosas. Uno nunca sabe qué puede pasar. Fue una bendición absoluta".

Las 18 bases totales es un nuevo récord de la Liga Americana en un partido, y las ocho carreras remolcadas es el máximo que Hamilton ha conseguido en su carrera.

"Sorprendente", dijo el piloto de los Rangers Ron Washington. "Josh salió hoy y nadie se lo iba a negar".

El último jugador que tuvo cuatro cuadrangulares en un partido fue el boricua Carlos Delgado, el 25 de septiembre de 2003, para Toronto contra Tampa Bay.

"Hoy vimos historia", dijo Washington.

En tanto, en Phoenix, el puertorriqueño Carlos Beltrán ha estado el tiempò suficiente en la liga como para saber que hay buenos y malos tiempos en una temporada larga.

Las cosas andan muy bien en este momento para el toletero de San Luis.

Beltrán conectó cuadrangulares en sus primeros dos turnos al bate, incluyendo un grand slam, para remolcar en total seis carreras y que los Cardenales de San Luis pasaran por encima de Arizona por 6-1 el martes, con lo que los Diamondbacks suman su cuarta derrota consecutiva.

Beltrán, que también pegó uno de los jonrones de los Cardenales en la victoria de 9-6 en el primer partido de la serie el lunes, pegó un vuelacercas de dos carreras sobre el lanzador Ian Kennedy en el primer turno, luego vació la bases con un batazo que superó la barda entre el jardín derecho y central en su segundo turno al bate, el 10mo grand slam de su carrera.

En otros partidos de la Liga Americana, Chicago (Medias Blancas) venció 5-3 a Cleveland, 10 innings; N.Y. (Yanquis) 5-3 a Tampa Bay; Kansas City 6-4 a Boston; Minnesota 5-0 a L.A. (Angelinos); Oakland 7-2 a Toronto; y Detroit 6-4 a Seattle.

En la Liga Nacional, N.Y. (Mets) batió 7-4 a Filadelfia; Pittsburgh 5-4 a Washington; Atlanta 3-1 a Chicago (Cachorros); Houston 3-2 a Miami; Milwaukee 8-3 a Cincinnati; San Diego 3-1 a Colorado; y San Francisco 2-1 a L.A. (Dodgers).