El sueño de Russ Berkman se hizo realidad cuando ganó un sorteo para cuatro entradas para la ronda de práctica del Masters el miércoles en Augusta, pero el residente de Seattle cayó de la nube cuando se enteró que su perro, Sierra, se las había comido.

Berkman le dijo el martes a la emisora radial KJR que estaba empeñado en acudir, y que su novia le recomendió que provocara el vómito de Sierra.

El perro finalmente vomitó y Berkman recuperó unos 20 pedazos de las entradas. Berkman juntó los pedazos, les tomó fotos y se las envió al Club de Golf Augusta National con la explicación "¡mi perro se comió mis entradas al Masters!".

Los organizadores del torneo le imprimieron nuevas entradas.