Rangers le impidió a su acérrimo rival Celtic consagrarse el domingo campeón de la liga de Escocia al vencerle 3-2 dentro de un accidentado clásico en el que tres jugadores recibieron tarjetas rojas y el técnico visitante también fue expulsado.

Celtic necesitaba conseguir la victoria en la cancha de su vecino de Glasgow, pero quedó en desventaja con el gol de Sone Aluko a los 11 minutos. Andy Little y Lee Wallace anotaron a los 72 y 77 minutos, respectivamente, los otros goles de Rangers.

La indisciplina le pasó factura a Celtic por la expulsiones de su zaguero surcoreano Cha Du-Ri a los 28 y la de volante keniano Victor Wanyama a los 57, cuando perdían por un gol.

Celtic, cómodo líder en el campeonato con una diferencia de 18 puntos, logró descontar con goles de de Scott Brown y Thomas Rogne en los minutos finales. Pero tendrán que esperar otra semana para celebrar su primer título desde 2008 y el número 43 de su historia.

El técnico de Celtic Neil Lennon fue expulsado por insultar al árbitro durante el descanso.

Rangers también terminó con 10 hombres. Su zaguero estadounidense Carlos Bocanegra vio la roja directa por la falta en el penal que Brown convirtió a los 89.

El triunfo es un consuelo para Rangers, un club sumido en problemas financieros tan extremos que en febrero quedó bajo administración judicial por sus deudas. Ello provocó la pérdida inmediata de diez puntos, esencialmente dejándole el título servido a Celtic.

La victoria también permitió a Rangers evitar un récord de cuatro derrotas seguidas como local en la historia de 140 años del clásico.