El Senado estadounidense quiere interrogar a la NFL sobre el escándalo de de recompensas por lastimar y sacar de los partidos a jugadores de equipos contrarios. Y otras ligas profesionales también estarían invitadas.

El senador demócrata Dick Durbin desea pautar una audiencia del Comité de Asuntos Jurídicos sobre el caso que ha sacudido el fútbol americano profesional, luego que jugadores de los Saints de Nueva Orleáns recibieron dinero extra por golpear y lastimar a rivales específicos.

Durbin, senador por el estado de Illinois y número dos en la jerarquía de la mayoría en el Senado, dijo el jueves que desea analizar si la ley federal debería considerar como delito un sistema de recompensas como el implementado por los Saints.

"Seamos muy elementales sobre esto. Si esta actividad se realizara fuera de un campo de juego, fuera de una cancha, nadie dudaría (de que está mal). '¿Quieres decir que alguien te pagó para ir y lastimar a alguien?''', dijo Durbin en una entrevista telefónica antes de abordar el tema ante el pleno del Senado.

"Va más allá de las reglas de cualquier competencia deportiva, al menos en competencia por equipos, de infligir daño de manera intencional a otra persona por una recompensa financiera", dijo.

Su anuncio se dio un día después de que la NFL impuso un severo castigo por el programa al suspender por toda la temporada 2012 al entrenador en jefe de los Saints de Nueva Orleáns, Sean Payton. También suspendió indefinidamente a su ex coordinador defensivo de Gregg Williams. Asimismo, el gerente general de los Saints, Mickey Loomis, fue suspendido por los ocho primeros partidos de la campaña, y el equipo recibió una multa de 500.000 dólares y perdió sus selecciones de segunda ronda del draft de este año y del próximo.

Roger Goodell, comisionado de la NFL, aún debe decidir qué castigos recibirán los jugadores que participaron en el programa de recompensas de los Saints entre 2009 a 2011.

"Me parece bien lo que hizo la NFL. Lo que ellos determinaron como un castigo para los Saints de Nueva Orleáns fue contundente e histórico", dijo Durbin, quien agregó que consideraba que la liga estaba "tomando esto muy seriamente".

Pero para que haya avances, la NFL y otras ligas deben "diseñar medidas para asegurarse que esto no ocurra de nuevo", indicó. De otra forma, los legisladores tendrán que "al menos explorar si es necesario contar con una legislación federal sobre esta área".

Una posibilidad, explicó Durbin, sería blindar las leyes federales sobre sobornos deportivos a fin de que cubran recompensas, para que "en caso de que alguien ofrezca en una situación de deporte de equipo cierta ganancia, sea dinero o de cualquier otro tipo, por lastimar intencionalmente a otro jugador, sea, de hecho, un delito".

El sistema de recompensas en Nueva Orleáns tuvo como objetivo a jugadores como los quarterbacks Aaron Rodgers, Cam Newton, Brett Favre y Kurt Warner. Los "nocauts" tenían un premio de 1.500 dólares, mientras que "sacarlo en camilla" les generaba 1.000 dólares. Los pagos se podían duplicar o triplicar durante los playoffs.

De acuerdo con la liga, el capitán de la defensiva de los Saints, Jonathan Vilma, ofreció 10.000 dólares a cualquier jugador que sacara del partido al entonces quarterback de los Vikings, Bret Favre, durante el juego por el campeonato de la Conferencia Nacional de 2010.

Durbin desconoce cuándo se realizará la audiencia, pero indicó que podría suceder dentro de dos o tres semanas.