La federación española de fútbol rechazó voluntariamente su asignación de fondos del gobierno, en un esfuerzo por hacer su parte ante la difícil situación económica del país.

La federación de fútbol dijo que tomó esa decisión dadas "las precarias circunstancias de la economía" para que los fondos puedan ser dedicados "al beneficio de otros deportes".

La federación recibe 3,3 millones de euros (4,3 millones de dólares) en fondos públicos anualmente. Esos fondos serán repartidos entre las otras 65 federaciones deportivas. Los campeones mundiales y europeos dejaron abierta la posibilidad de aceptar los fondos de nuevo a partir del año próximo.

El gobierno anunció un paquete de austeridad que incluye severos recortes de gastos y alzas de impuestos para reducir el abultado déficit fiscal y el desempleo, que tiene una tasa de 23%, la peor de la eurozona.