La segunda jornada del Torneo de Valencia deparó la aparición en escena de los cuatro primeros cabezas de serie del torneo, que solventaron sus respectivos compromisos para acceder a los octavos de final de la competición, a excepción del español Nicolás Almagro, que con su derrota minimiza sus opciones de jugar la Copa Masters de Londres.

El partido que cerraba la jornada tenía un interés añadido como aperitivo de la próxima final de la Copa Davis entre España y Argentina. En la pista central del Ágora se vieron las caras Nicolás Almagro, cuarto favorito, y Juan Mónaco que ofrecieron un disputado encuentro que cayó de lado del segundo por 6-4, 3-6 y 6-4.

Con esta derrota, Almagro deja pasar una gran oportunidad para haber ganado enteros de clasificarse para la Copa Masters, tras la lesión de Mardy Fish y la derrota en Basilea de Tomas Berdych, dos de sus directos rivales.

El jugador murciano jugó un primer set irregular en el que la iniciativa fue para el 'Pico' Mónaco, mucho más entonado y regular que el tenista español. Sin embargo, en la segunda manga, Almagro se rehizo, pese a ceder un 'break' en el primer juego, y disfrutó de sus mejores momentos de juego.

En el set definitivo, la igualdad fue máxima y ninguno de los dos cedió su servicio hasta que en el décimo juego, a Almagro le tembló el pulso con su saque y Mónaco aprovechó la ocasión para cerrar la dura batalla que ambos mantuvieron.

El duelo más atractivo de la jornada, a priori, era el enfrentamiento entre el vigente campeón y primer cabeza de serie, David Ferrer ante su compatriota Fernando Verdasco, aunque la errática actuación del madrileño restó emoción al duelo y el número 5 del mundo superó el lance con un cómodo 6-3 y 6-2.

Más complicado fue el debut del francés Jo-Wilfred Tsonga, segundo favorito, quien llegaba a Valencia tras haber ganado la pasada semana en Viena. Se esperaba un duelo muy desnivelado ante el español Javier Martí, invitado por la organización, pero el joven tenista a punto estuvo de dar la gran sorpresa de la jornada.

El jugador español se aprovechó de los errores y la poca movilidad de Tsonga para apuntarse la primera manga y en la segunda plantó cara hasta el undécimo juego, en el que perdió su servicio y permitió respirar al de Le Mans, que tras el mal trago impuso su mayor calidad en el set definitivo.

En el otro duelo hispano-francés de la jornada, Gael Monfils, tercer cabeza de serie, apenas encontró resistencia en Albert Montañés, al que superó en una hora de juego.

La jornada también deparó el debut exitoso de Juan Carlos Ferrero, quien acusó el nerviosismo de jugar ante su público pero finalmente pudo superar en un irregular partido al ruso Igor Kunytsin por 6-4 y 7-6(2).

Ferrero, uno de los propietarios del torneo, reconocía a la conclusión del choque que no había sido un partido cómodo, ya que no encontró sobre la pista las buenas sensaciones que había tenido en los últimos torneos, aunque supo sobreponerse y seguir adelante en la competición.

Marcel Granollers, que disputó la final del año pasado ante Ferrer, mantuvo en la actual edición su 'feeling' con el torneo y superó con más facilidad de la prevista el difícil escollo que suponía el ucraniano Alexandr Dolgopolov por 6-3 y 6-4, en un gran partido del español.

El norteamericano Sam Querrey también avanzó en el cuadro tras deshacerse del talentoso el irregular jugador letón Ernst Gulbis, al igual que el sudafricano Kevin Anderson, quien evidenció su gran momento de forma ante el eslovaco Martin Klizan.

Sergio Morro