El capitán de la selección inglesa, John Terry, continuará jugando mientras esté en curso la investigación sobre supuestos insultos racistas, por lo que podrá disputar el amistoso contra España previsto para el próximo 12 de noviembre.

La Federación de Fútbol inglesa (FA) considera a Terry "inocente hasta que no se demuestre lo contrario", según recogen los medios británicos, después de iniciar anoche un proceso para esclarecer el incidente entre el jugador del Chelsea y el defensa de los Rangers Anton Ferdinand durante el partido del domingo pasado.

El central del Chelsea, de 30 años, se enfrenta a una sanción de las autoridades deportivas, así como a una investigación por parte de Scotland Yard, después de que un anónimo denunciara al capitán inglés a la policía británica.

Terry negó haber insultado a Ferdinand, después de que se hiciera público un vídeo que muestra al jugador del Chelsea pasando al lado de su rival y pronunciando una frase que se ha interpretado como un comentario racista.

Su entrenador, el portugués André Villas-Boas, afirmó que Terry es "un jugador que representa a Inglaterra al más alto nivel internacional" y aseguró que cree en la versión del jugador, que sostiene que se trata de un "malentendido".

Se espera que la investigación de la Federación dure varias semanas, por lo que Terry se enfrentará a España en Wembley si el seleccionador de Inglaterra, Fabio Capello, no le incluye en las rotaciones que tiene previstas para los partidos internacionales de noviembre.

Durante el proceso, la Federación interrogará tanto a Terry como a "testigos clave" como su compañero de equipo Ashley Cole, y tendrá en cuenta el vídeo por el que se desató la polémica el domingo.