El francés Sebastien Loeb (Citroen) se hizo con el triunfo en el rally de Cataluña, penúltima cita de la temporada, por delante del finlandés Mikko Hirvonen (Ford), gracias a que su compañero y compatriota, Jari-Matti Latvala, penalizó en el penúltimo tramo para cederle la segunda posición.

Por detrás, el español Dani Sordo (Mini) fue cuarto, beneficiado, en cierto modo por el abandono del francés Sebastien Ogier (Citroen) cuando era quinto. El cántabro, ante las nubes que apuntaban lluvia, se decidió a montar neumáticos blandos en el último ciclo de tramos, más aptos para la lluvia, aunque ésta sólo apareció en la última especial.

Estuvo perdiendo tiempo con sus rivales y, de no haber tenido que abandonar Ogier por un problema de motor, habría perdido la cuarta plaza.

Con estos resultados, Loeb se mantiene al frente de la general del mundial con ocho puntos de ventaja sobre Hirvonen a falta de una prueba, mientras que Citroen consigue el título de constructores.

Si algo había hoy seguro era que Latvala no iba a quedar segundo, su posición de partida. Después de que sólo un pinchazo en el último tramo del primer día le haya privado de la victoria, hoy partía segundo con un centenar de kilómetros cronometrados para eliminar el apenas medio minuto que le distanciaba de Loeb.

Lo intentó desde el principio pero hoy su ritmo no fue tan bueno como ayer, mientras que Loeb quiso despejar las posibles dudas que en torno a su victoria hubiera desde el inicio. De hecho, en el paso de los pilotos por el parque cerrado la ventaja del galo era ya superior al medio minuto.

A partir de ahí habría que esperar a un posible error de Loeb y si no sucedía esto, que no pasó, estaba claro que cedería tiempo para que Hirvonen le superara en la tabla. Se estaba jugando el título y todos los puntos que sumaran serían muy buenos. Al final el modo elegido para este adelantamiento fue el mismo que en Australia.

Comenzó tarde el penúltimo tramo y se llevó una penalización de dos minutos. Con esto ya había cedido el tiempo necesario para que su jefe de filas, aún colíder del mundial, pudiera sumar algunos puntos extra que no se había ganado sobre el asfalto.

Con esto Hirvonen fue segundo. Demasiado premio para un piloto que en este rally volvió a demostrar que está lejos de su mejor momento y que su nivel es inferior al de Latvala. Hoy sin embargo salió con algo más de fuerza que en los dos primeros días.

La presión de Sordo a su tercer puesto le hizo marcar el mejor tiempo en el segundo tramo. Y aunque Sordo también había salido con ganas, un pinchazo en el mismo tramo le hizo perder medio minuto y toda opción al podio.

Tras esto, Hirvonen volvió a su ritmo tranquilo y sin arriesgar. Sabía que el podio lo tenía asegurado y sólo le faltaba esperar a que su compañero ejecutara las órdenes de equipo. Que lo hizo en la penúltima especial.

Y con las posiciones fijadas entre los primeros, el británico Kris Meeke (Mini) recogió el quinto puesto en la general dejado por Ogier, la caravana disputó el último tramo, televisado y con una bonificación de puntos para los tres mejores. Aquí los grandes atractivos eran la lluvia, que hacía su aparición, y los puntos que podrían sumar Loeb y Hirvonen, muy importantes para el mundial.

La lluvia benefició a los Mini, los únicos que habían montado las cubiertas apropiadas, y después de una temporada en la que Sordo ha sido siempre superior a su compañero de equipo, en esta ocasión fue Meeke el más rápido de todos por sólo dos décimas, lo que privó al español de darse una buena alegría ante su público.

El tercer puesto y el último punto aquí fue para Loeb. En este tramo, y en directo ante las cámaras, Latvala volvió a demostrar que es más rápido que su compañero con una detención muy evidente delante de la línea que detiene el crono

Por detrás, el español Yeray Lemes finalizó en decimocuarta posición el rally con el Skoda Fabia S2000 cedido por el equipo Volkswagen, quien está probando pilotos jóvenes ante su próximo desembarco en el mundial. Fue el cuarto piloto con esta montura, siendo la primera vez que lo conducía, y mucho más rápido que el alemán Chris Riedemann, a quien también le cedieron un coche.

Ésta es la 67 victoria de Loeb en el mundial, quien continúa al frente de la general de pilotos, ahora en solitario con ocho puntos de ventaja sobre Hirvonen. Quien sí que puede cantar ya el alirón de campeón es Citroen quien con esta victoria de Loeb se impone en el mundial de constructores, por cuarto año consecutivo.

La próxima cita, y última, del calendario será el rally RAC de Gran Bretaña, entre los días 10 y 13 de noviembre sobre tierra. Será aquí donde se resuelva el título de pilotos, entre Loeb y Hirvonen, ya que Ogier perdió todas sus opciones aquí.