El río Bravo, que marca una buena parte de la frontera entre México y Estados Unidos, fue hoy sede de la primera competición internacional de kayak y piragüismo, en la que participaron 70 deportistas de ambos países, informaron los organizadores.

El torneo, organizado por las ciudades de Nuevo Laredo (Tamaulipas, México) y estadounidense de Laredo (Texas), tuvo como objetivo el promover el uso del río.

Además, dar a conocer que en el Río Bravo o Río Grande los residentes de ambos países tienen la libertad de remar de orilla a orilla, tal y como establece el Tratado de Guadalupe Hidalgo de 1847.

El evento se realizó con dos competiciones, uno para profesionales con un recorrido de 33 millas (53 kilómetros) y otro de 7 millas (11,6 kilómetros), donde participaron aficionados.

Jorge Elías, especialista de piragüismo de Apodaca, Nuevo León, auguró que Nuevo Laredo se convertiría en la capital del piragüismo después de este evento.

"Ha quedado demostrado en esta carrera que Nuevo Laredo tiene muchas bondades y es un lugar propicio para realizar deportes acuáticos. Así, podría convertirse en la capital del canotaje", expresó.

El director de Relaciones Públicas y Asuntos Binacionales, Juan Guerra, señaló que fueron 70 personas las que participaron en el torneo, 40 estadounidenses de Laredo y 30 mexicanas de los estados de Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas.

Los deportistas del estado de Coahuila arrasaron en las competiciones, al llevarse los primeros lugares de ambas especialidades.

Esta competición fue la actividad central del "Laredos Río Fest", fiesta binacional organizada por las ciudades de Nuevo Laredo y Laredo, que ofreció un total de 28.000 dólares en premios.