Brasil, que fue el vigésimo tercer país en el medallero de Pekín 2008 con solo tres oros, aspira a convertirse en la décima potencia deportiva del Mundo después de 2016, cuando organizará los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, dijo hoy el ministro brasileño de Deportes, Orlando Silva.

"Pusimos en marcha un proyecto de estímulo al deporte de alto rendimiento que convertirá a 2016 en el punto de partida para una nuevo nivel en el deporte de Brasil", afirmó Silva en una entrevista con algunos medios de comunicación en la ciudad mexicana de Guadalajara, en donde acudirá esta noche a la inauguración de los Juegos Panamericanos.

El ministro dijo compartir la "ambiciosa" meta del Comité Olímpico Brasileño de convertir a Brasil en la décima potencia deportiva del mundo después de los Juegos de Río de Janeiro.

"En Río de Janeiro podremos tener buenos resultados porque estaremos en casa y la delegación será grande, pero el modelo que pusimos en marcha busca que el país permanezca entre los mejores del mundo después de 2016", afirmó.

Silva aseguró que Brasil se inspiró en modelos como los de Australia y Corea del Sur, países que se han mantenido en lugares destacados en los medalleros tras organizar Juegos Olímpicos, pero también en experiencias como la de España, que viene destacando en el escenario mundial por los resultados de sus deportistas.

El modelo brasileño incluye la concesión de becas a los deportistas para estimularlos a alcanzar resultados y el pago de primas a los atletas de elite con posibilidades de alcanzar podios olímpicos y mundiales.

Igualmente prevé elevadas inversiones en infraestructuras deportivas, un proyecto para que las escuelas asuman el lugar de los clubes en la formación de deportistas y la concesión de incentivos fiscales a las empresas que apoyen el deporte.

El 38 por ciento de los 518 atletas brasileños que disputarán los Panamericanos, por ejemplo, reciben subsidios directos del Gobierno.

La llamada Beca Deportiva, creada en 2005, ha apoyado hasta ahora a 13.852 deportistas de alto rendimiento con un costo de 224,2 millones de reales (unos 130 millones de dólares) en seis años.

El número de becados este año es de 3.598 con un costo de 52 millones de reales (30,5 millones de dólares) y el presupuesto en 2012 subirá a 80 millones de reales (unos 47 millones de dólares).

Según Silva, Brasil ya comenzó a cosechar los resultados de esta política de desarrollo del deporte de alto rendimiento y de los incentivos ofrecidos a las empresas que invierten en deportes.

El ministro citó el caso de la remera Fabiana Beltrame, una de las becarias del Gobierno y que este año se convirtió en la primera atleta brasileña con medalla de oro en un Mundial de Remo.

Citó igualmente al pugilista Everton dos Santos, el primero brasileño en colgarse un oro en un Mundial de Boxeo, hace dos semanas en Baku.

Entre los becarios destacados también mencionó a Fabiana Murer, que este año fue campeona mundial de salto con pértiga.

Silva aseguró que esa inversión también le permitió a Brasil reducir la gran distancia que lo separaba de Cuba en el medallero de los Juegos Panamericanos y pensar en la posibilidad de alcanzar el segundo lugar, por detrás de Estados Unidos, el gran favorito.