El jardinero central de los Vigilantes de Texas, Josh Hamilton, volvió a protagonizar otro "accidente" con su bate después que se le escapase en un turno y llegase hasta la primera fila de los espectadores que estaban detrás para golpear a un hombre en la cabeza.

La acción generó tensión en el Comerica Park, de Detroit, donde los Vigilantes jugaron el tercer partido de la Serie de Campeonato de la Liga Americana, que perdieron por 5-2 frente al equipo local de los Tigres.

Como es lógico, a Hamilton se le escapó el bate y por suerte para el aficionado el golpe no tuvo mayores consecuencias que un ligero mareo para luego recuperarse.

El bate se le escurrió de las manos a Hamilton cuando el toletero de los Vigilantes intentó sin éxito conectar un lanzamiento en la sexta entrada que le hizo el abridor de los Tigres, Doug Fister, y que no pudo hacerle contacto.

El bate cayó en la tribuna justo atrás de la caseta de los Vigilantes y golpeó a un aficionado que vestía una camiseta del lanzador estelar de los Tigres, Justin Verlander.

El golpe pareció aturdir al hombre al principio, pero fue evaluado por personal médico de los Tigres y permaneció en la butaca de la primera fila, mientras sujetaba una bolsa con hielo en la parte posterior de su cabeza.

El bate fue devuelto a los Vigilantes, que de forma cortes al parecer le entregaron otro al aficionado golpeado, dado que cada pelotero tienen los suyos con los que están familiarizados para hacer su trabajo ofensivo.

El personal de seguridad del Comerica Park impidió al menos a un periodista aproximarse al aficionado para entrevistarlo, sin que se sepa los motivos de tal acción restrictiva en la libertad de expresión.

El pasado julio, un aficionado de los Vigilantes tuvo una caída mortal sobre un pasamanos del "Rangers Ballpark", el estadio del equipo tejano que milita en la Liga Americana, al tratar de atrapar una pelota que Hamilton había golpeado con el bate y enviado a las tribunas.

La noche siguiente, Hamilton también bateó un foul que golpeó a una aficionada sentada aproximadamente cinco filas atrás de la caseta de la tercera base del diamante.

El personal del estadio atendió inmediatamente a la mujer, que tenía sangre en el rostro y requirió varios puntos de sutura. Directivos de los Vigilantes dijeron que la aficionada fue atendida en el estadio y estaba bien.

Hamilton no ha querido comentar sobre los incidentes en los que se ha visto involucrado con sus acciones de bateo, pero el piloto de los Vigilantes, Ron Washington, dijo que se trataba de "accidentes" que pueden darse en un campo de béisbol y a cualquier profesional.