El protagonismo de los nudillos del abridor de los Cardenales de San Luis, Chris Carpenter, y el bateo oportuno del guardabosques de los Cerveceros de Milwaukee, Nyjer Morgan, se encargaron de definir la fase divisional en la Liga Nacional.

Carpenter mostró porqué durante la campaña regular tuvo registro ganador de 11-9, y con lanzamientos bien controlados trabajó la ruta completa para llevar a los Cardenales de San Luis a un triunfo por 1-0 sobre los Filis de Filadelfia para llevarlos a la contienda por el banderín de la Nacional.

La serie por la Nacional iniciará el domingo, en Milwaukee, y ni los Cerveceros ni los Cardenales, han dado a conocer quiénes serán sus respectivos abridores.

Lanzando como el estelar que es, Carpenter dominó las acciones desde lo alto del montículo y permitiendo sólo tres imparables puso a los Cardenales en las finales de la liga.

Para Carpenter fue un día de fuerte trabajo al concluirlo con 110 lanzamientos y retirar en la novena entrada al segunda base Chase Utley, al guardabosques Hunter Pence y al inicialista Ryan Howard.

Carpenter se encargó de los Filis, que eran uno de los equipos favoritos para llegar a la Serie Mundial, después de haber conseguido la mejor marca en las mayores, con 102 victorias en temporada regular.

La derrota de los Filis mostró que los dos equipos con las mejores marcas y con los nóminas más altas, los Filis y los Yanquis, fueron eliminados en la primera ronda final y a pesar de contar con la ventaja de campo.

Al ganar el duelo, los Cardenales dejan la serie divisional con números de 3-2, después de continuar con el protagonismo que tuvieron sobre todo en el últimos mes de temporada regular.

Los Cardenales tenían desventaja de 10,5 juegos ante los entonces líderes de División, los Bravos de Atlanta, el 25 de agosto, pero desde entonces tuvieron registro de 23-8 y se hicieron del comodín en el último juego de temporada regular, cuando precisamente los Filis "barrieron" a los Bravos en la última serie.

Esta vez coronaron ese brillo superando a tres ases de los Filis, a Roy Halladay, a Cliff Lee y a Roy Oswalt, quien desde el inicio de temporada, cuando firmó con la novena de Filadelfia, creó grandes expectativas y permitió pensar que sería una de las dos protagonistas en el "Clásico de Otoño".

Aunque en la serie estuvieron en desventaja con números de 1-2, los Cardenales remontaron para ganar los últimos dos de manera consecutiva para pasar a la final de la Liga.

Halladay, uno de los mejores brazos de los Filis, esta vez no pudo ser consistente en el montículo y su esfuerzo no fue suficiente para darle a la novena de Filadelfia el pase a la final de la Liga, porque no tuvo tampoco apoyo del bateo oportuno.

En el otro juego de la jornada, fue el guardabosques Nyjer Morgan, quien acaparó los reflectores al pegar sencillo productor en la décima entrada para llevar a los Cerveceros a un triunfo por 3-2 sobre los Cascabeles de Arizona, para poder disputar el banderín de la Nacional.

Morgan se convirtió en el verdugo de los Cascabeles, y en el quinto juego de la serie que se jugaba al mejor de cinco, les dio el triunfo a los Cerveceros para dejar en 3-2 los números finales.

El jardinero fue a la caja de bateo para pegar un rodado por lo profundo del jardín central, que pasó cerca del cerrador J.J. Putz, quien a pesar del esfuerzo para detener la bola con la pierna, le resultó imposible.

Con ese batazo Morgan llevó a la registradora al guardabosques dominicano Carlos Gómez, quien pisó la timbradora aprovechando que un lanzamiento al receptor resultó desviado y alto.

Morgan dio a los Cerveceros su primer triunfo en una serie de fase final, desde la temporada de 1982 cuanto lo hicieron en la Liga Americana.

En esa campaña, los Cerveceros perdieron en siete juegos la Serie Mundial contra los Cardenales de San Luis. Ambos equipos volverán a enfrentarse después de 19 años y esta vez por el título de la Nacional.

Los Cerveceros son conscientes de lo que hizo el equipo de 1982, pero ahora quieren demostrar que su título de la División Central durante la temporada regular no fue un espejismo sino que fue conseguido por demostrar en el campo su clase y talento ganador.

"Ya habíamos escuchado lo de 1982, pero es lindo que comencemos a escribir nuestro propio legado", declaró el toletero Ryan Braun. "Morgan conecto imparables grandiosos durante toda la temporada y hoy tuvo el premio para que lo disfrute mucho más".

Los Cascabeles lucharon hasta el final en busca de completar la remontada tras iniciar la serie con dos derrotas y lo hicieron con una atrapada espectacular en el sexto episodio del jardinero central Chris Young a un batazado que podría haber sido perfectamente un doble o triple de los Cerveceros.

Tampoco se rindieron al llegar al noveno episodio con desventaja de 2-1 en la pizarra y Willie Bloomquist impulsó la anotación del empate con un toque y corredor en tercera ante el relevista John Axford, que fue todo lo que les permitió hacer hasta que llegó el imparable impulsador de Morgan, el nuevo héroe en Milwaukee.