El español Carlos Checa (Ducati) afronta este fin de semana en el circuito francés de Magny Cours su primer asalto efectivo al título mundial en el Campeonato del Mundo de Superbike.

Aunque la semana pasada tuvo su primera oportunidad en el circuito italiano de Imola, la diferencia con su inmediato perseguidor, el italiano Marco Melandri (Yamaha) antojaba el reto harto difícil, aunque durante un par de vueltas fue matemáticamente campeón del mundo pero la sexta plaza lograda por su rival en la segunda carrera se lo impidió.

La trayectoria de Carlos Checa a lo largo de toda la temporada, salvo el resultado en la carrera de Monza y la retirada en la primera manga de Aragón, le permiten ser optimista a la hora de pensar en proclamarse matemáticamente campeón una prueba antes de la conclusión del campeonato.

El único piloto que tiene opciones de retrasar ese momento es Marco Melandri, quien se encuentra a 97 puntos de Checa, por lo que apenas tres puntos le impidieron ser campeón en Imola, pero que literalmente sentencian la competición en Francia, en donde el español tendría que ceder la friolera de 48 puntos para no proclamarse campeón del mundo, algo que no ha sucedido en toda la temporada.

Así, a Carlos Checa le basta con ser conservador y acabar las dos carreras de Magny Cours para proclamarse campeón del mundo y suceder en las estadísticas al italiano Max Biaggi (Aprilia), quien lesionado en un pie no pudo viajar a Monza la pasada semana y será duda hasta el último momento para Francia.

Así, Melandri, heredero de la moto campeona en 2009 en manos del estadounidense Ben Spies, la Yamaha YZF R1, se perfila como el gran rival, aunque también podría involucrarse en esa pelea el irlandés Eugen Laverty, compañero de equipo del transalpino, que ya logró el doblete en Monza y salvo en la primera manga de Donington Park ha puntuado en todas las carreras del año entre los mejores.

No obstante, como sucede a estas alturas de la temporada, se pueden producir dos focos de atención, ya que a la lucha por el título mundial se puede unir el afán de destacar de quienes buscan una victoria parcial para cerrar la temporada con el mejor sabor de boca posible.

Este es el caso de pilotos como los británicos Leon Camier (Aprilia), que hizo podio en Imola, o Leon Haslam (BMW), de quien se esperaba mucho más por su rendimiento de anteriores temporadas pero no ha podido pasar de un podio -tercero- en la primera carrera de la temporada, en el circuito australiano de Phillip Island, al manillar de la S1000RR del fabricante alemán.

También podría tener opciones de podio e incluso de victoria, por su condición de local, el francés Sylvain Guintoli (Ducati) y el británico Jonathan Rea (Honda), al que una lesión le ha dejado prácticamente inédito a lo largo de la temporada, cuando se esperaba que fuese uno de los aspirantes al título que ahora tiene a Carlos Checa como su más que probable propietario.

Por Juan Antonio Lladós.