El alemán Sebastian Vettel (Red Bull), que hoy dejó virtualmente sentenciado a su favor el Mundial de Fórmula Uno al lograr, en Monza (Italia) su octavo triunfo de la temporada, afirmó después de la carrera que el campeonato " estará acabado cuando esté acabado, no antes".

Vettel, que obtuvo la decimoctava victoria de su carrera en la misma pista en la que triunfo por primera vez, con un Toro Rosso, no ocultó, sin embargo, su enorme alegría.

"Es increíble ganar en esta pista. Este es un circuito muy importante para mí, porque aquí logré mi primera victoria. Subir al podio aquí es algo muy emocionante, por la cantidad de gente que hay. Sólo puede mejorar esta sensación ganar aquí de rojo (como piloto de Ferrari en su carrera local), supongo", afirmó Vettel, que podría proclamarse campeón matemáticamente en la próxima carrera, en Singapur

"Ha sido una gran victoria en Italia, en el 150 aniversario de este país, además. Hoy hicimos bien todo lo que teníamos que hacer. Singapur me encanta. A ver qué pasa allí", declaró Vettel.