La pista central Arthur Ashe del Abierto de Estados Unidos rendirá este fin de semana, y hasta el lunes que se juegue la final masculina, un homenaje a las víctimas de los atentados del 11-S, de los que mañana domingo se cumplirán diez años.

La pista exhibió en uno de sus laterales, frente al juez de silla, la inscripción "9/11/01" (la forma estadounidense de escribir la fatídica fecha) durante la disputa de la primera semifinal del cuadro masculino, entre Roger Federer y Novak Djokovic.

Durante los tres días que quedan de torneo también se sustituirá en la cancha el logotipo oficial del Abierto de Estados Unidos por el logotipo en recuerdo de los atentados diseñado por la ciudad.

Este domingo, cuando se cumplen exactamente diez años de los fatídicos atentados, las dos jugadoras que se disputen la final femenina saldrán a la pista escoltados por agentes de la policía de Nueva York, de la Autoridad Portuaria de Nueva York y Nueva Jersey y de los bomberos de la ciudad.

Además, cuando termine el partido, habrá un desfile aéreo sobre el lugar que acoge el torneo, indicó la organización, en unos actos que estaban previstos que se celebraran con la final masculina, que debía jugarse el domingo, pero que ha sido retrasada a la jornada del lunes.