Roger Federer ofreció otro recital de tenis para acceder a las semifinales del Abierto de Estados Unidos tras superar al francés Jo Wilfred Tsonga por un marcador de 6-4, 6-3 y 6-3, y se presenta como una seria amenaza para su próximo rival, el número uno mundial Novak Djokovic.

No tenía Federer un adversario nada cómodo en esta ronda, ya que el francés le había derrotado en los dos últimos enfrentamientos de este año, apeándole de los cuartos de final de Wimbledon y hace unas semanas en los dieciseisavos de final del Masters 1000 de Canadá.

Como no podía ser de otra forma en esta accidentada semana del torneo, el partido sufrió el contratiempo de la lluvia, cuando se habían disputado sólo cuatro juegos y el encuentro estuvo parado durante más de una hora, hasta que de nuevo pudo reanudarse con el marcador de 3-2 favorable a Federer y servicio para el suizo.

El parón le sentó bien al jugador galo, que reinició el partido recuperando su servicio. El jugador suizo ofreció una noche más un recital de golpes aunque en esta ocasión tuvo en frente a un peligroso rival, que trató de contrarrestar la exquisitez de Federer con su potente juego y con detalles de gran calidad técnica.

Tres errores no forzados de Tsonga al servicio terminaron de decantar la suerte del primer set. El guión del partido no varió mucho en su continuación. Tsonga tratando de imponer el ritmo con su potente derecha mientras que Federer buscaba mover al jugador galo para impedirle tomar la iniciativa.

De nuevo la mayor consistencia del pentacampeón del torneo neoyorquino en los puntos importantes inclinó la balanza del segundo set a su costado.

Tsonga no disfrutaba de unos buenos porcentajes en su primer servicio, todo lo contrario que Federer, aunque la tercera manga discurrió sin sobresaltos hasta que, en el siempre importante octavo juego, Federer olió que llegaba el momento de la verdad y apretó al francés que, pese a su resistencia, acabó cediendo el juego y a la postre el partido.

Con este triunfo, Federer disputará unas semifinales de alto voltaje ante el hombre récord de esta temporada, el serbio Novak Djokovic, al que ya derrotó este año en la penúltima ronda de Roland Garros.

El jugador suizo tratará en Nueva York de mantener la máxima de los siete últimos años, en los que siempre ha ganado al menos un título de Grand Slam, ya que esta temporada está siendo la menos productiva para el tenista de Basilea, pues únicamente ha ganado el torneo de Doha con el que abrió la temporada.