Josh McDaniels sabía de la intensidad competitiva del entrenador de los Rams de San Luis, Steve Spagnuolo, desde las confrontaciones que llegaron a tener cuando McDaniels era coordinador ofensivo de los Patriots y Spagnuolo coordinador defensivo de los Giants.

Unirse al cuerpo de entrenadores asistentes de Spagnuolo para tratar de acabar con una sequía de cinco años sin postemporada de los Rams, le ha brindado a McDaniels una oportunidad de relanzar su carrera tras el fracaso como entrenador en jefe de los Broncos de Denver.

Y claro, es todo un placer tener entre sus responsabilidades la de desarrollar al talentoso quarterback Sam Bradford.

La primera selección del draft de 2010 fue el único novato en iniciar cada juego de la temporada anterior, en una muestra de durabilidad que despejó cualquier duda acerca de su hombro, que sufrió una grave lesión en su temporada final como jugador universitario.

Bradford se pudo destacar en el conservador sistema del coordinador ofensivo Pat Shurmur con un grupo de receptores sin gran nombre, completando el 60% de sus pases para 3.512 yardas, con 18 pases de touchdown y 15 interceptados, siendo Danny Amendola (85 recepciones) su destino predilecto.

Ahora, Bradford recibe una oportunidad de extender sus alas al trabajar con un coach que trata de componer su reputación como un innovador ofensivo después del tropezón en Denver.

"Algunas veces estás alrededor de gente que es realmente lista pero que no tiene idea de cómo dirigirte esa información. El (McDaniels) no solo mira a los videos y dice 'eso es lo que hiciste mal, mejóralo y buena suerte la próxima vez''', compartió Bradford. "Es decir, que ha sido grandioso trabajar con él".

Denver fue el primer trabajo como entrenador en jefe de McDaniels, quien a los 34 años de edad también tenía control sobre la nómina de jugadores en los Broncos. Con los Rams es sólo un coach más, pero su función es primordial.

En 2010, los Rams (7-9) ganaron seis juegos más que una temporada antes, quedándose a un triunfo de llevarse la débil división Oeste de la Conferencia Nacional, lo cual, de acuerdo con Spagnuolo, dejó a sus jugadores con hambre de más. Aunado a eso, el equipo ha agregado veteranos interesantes en la tercera temporada de Spagnuolo en el timón.

El agente libre Harvey Dahl solidifica una línea ofensiva en la que los Rams han invertido mucho. Mike Sims-Walker trae experiencia en la posición de wide receiver, mientras que Donnie Avery, un hombre peligroso en los pases profundos, parece estar recuperado luego de perderse toda la campaña pasada por lesión.

El plan es que Steven Jackson, quien viene de su sexta temporada consecutiva con más de 1.000 yardas por tierra, tenga un papel más diversificado. Jackson quizá también tenga un poco más descanso, con los buenos suplentes Carnell 'Cadillac' Williams y Jerious Norwood en la banca, en uno de los mejores grupos de running backs de la NFL.

"Pienso que 'Jack' va a atrapar muchos balones más", anticipó Bradford. El Novato Ofensivo del Año de la NFL asumió un papel de líder durante la pretemporada, ayudando a organizar prácticas informales del equipo, además de que interviene mucho a la hora de la selección de jugadas.

"Creo que lo destacado con Sam es que cualquier cosa que le des, lo primero que quiere es hacerlo magistralmente", dijo McDaniels. "Esa es la mitad de la batalla. Y después trabaja muy fuerte para tratar de hacerlo perfecto desde la primera vez".

En una defensa que ya era de por sí fuerte, el safety Quintin Mikell reemplaza a Oshiomogho Atogwe, y los linebackers Ben Leber y Brady Poppinga también han sido añadidos. La primera selección del draft, Robert Quinn, agregaría presión a los quarterbacks oponentes desde su posición de defensive end.

Las bazas de la unidad defensiva son los linieros Chris Long (8,5 capturas de quarterback) y el veterano James Hall (10,5, 6 fumbles forzados), además del linebacker medio James Laurinaitis (114 tacleadas).

Durante su temporada de novato como entrenador en 2009, en la que tuvo marca de 1-15, Spagnuolo aprendió de los errores. Con un quarterback en ascenso como Bradford, buenos corredores y una defensa que se ha vuelto su sello propio, los Rams, con una impresionante pretemporada, parecen ser serios candidatos para ganar su división.