Todos los que están asociados con los Eagles de Filadelfia, desde el propietario del equipo hasta los empleados de menor jerarquía, tienen las mismas altas expectativas para esta temporada.

"El único objetivo es ganar el Super Bowl", aseguró el dueño Jeffrey Lurie.

Cualquier cosa que no sea levantar el trofeo Vince Lombardi en febrero será considerado un fracaso. Y eso que se trata de un equipo que ha llegado nueve temporadas consecutivas a los playoffs y que ha disputado cinco juegos de campeonato de la Conferencia Nacional los pasados 12 años.

Guiados por Michael Vick, el jugador nombrado el Retorno del Año de la NFL en 2010, los Eagles tienen una ofensiva dinámica. También han renovado su defensa, la cual incluye una secundaria llena de estrellas.

Los monarcas defensores de la división Este de la NFC ya eran candidatos al campeonato desde antes de salir a gastar con libertad en la agencia libre. Adquirieron a jugadores de gran nombre, incluyendo seis que han participado en el Pro Bowl.

Los cornerbacks Nnamdi Asomugha y Dominique Rodgers-Cromartie (vía cambio), el defensive end Jason Babin, el quarterback Vince Young, el running back Ronnie Brown, el wide receiver Steve Smith y el defensive tackle Cullen Jenkins están entre los recién llegados con impresionantes antecedentes.

Fue el receso de temporada con más bombo para los Eagles desde que se llevaron a Terrell Owens y Jevon Kearse en 2004. Ese año llegaron hasta el Super Bowl, cayendo 24-21 contra Nueva Inglaterra.

"Lo que sea que se necesite para llegar ahí, eso es lo que vamos a hacer", advirtió el presidente del equipo Joe Banner. "Quiero que los jugadores sienten como que esa es la meta. Si no llegamos a eso, no la cumplimos".

Las expectativas altas no son nada nuevo en Filadelfia. Desde que el entrenador en jefe Andy Reid le dio un giro a la franquicia al llegar en 1999, los Eagles han estado entre los mejores equipos de la NFL. Lo único que aún no han logrado es ese elusivo campeonato del Super Bowl.

"Siempre tenemos altas expectativas cada año y por eso es que vinimos a esto", dijo Reid.

Ha sido una pretemporada inusual no sólo por todos los nuevos jugadores. El wide receiver Jeremy Maclin se ausentó al pensarse que padecía un tipo de cáncer y el defensive tackle Mike Patterson sufrió un desmayo en pleno entrenamiento. Ambos están bien y tienen permiso médico para jugar.

Vick, que viene de la mejor temporada de su carrera, está rodeado por un grupo de talentosos jugadores, como el receptor DeSean Jackson (1.056 yardas), el running back LeSean McCoy (1.080 yardas por carrera, 78 recepciones), Maclin (10 touchdowns), el tight end Brent Celek, Brown y Smith.

Pero la clave es Vick, tras una campaña en la que lanzó 21 pases de touchdowns y seis interceptados, además que corrió 676 yardas por tierra y anotó otros nueve touchdowns por esa vía. Tuvo un largo camino de regreso en 2010, pasando de excepcional atleta que jugaba como quarterback a uno de los mejores pasadores de la liga.

Vick siguió haciendo uso de su extraordinaria habilidad para correr cuando lo requirió, pero demostró que puede lanzar con efectividad.

La potente ofensiva podría no tener que cargar con el equipo si la defensa juega a todo su potencial.

Esa unidad sufrió cambios mayores, empezando por el encargado de ella, Sean McDermott, despedido y reemplazado por el entrenador descendiente de mexicanos Juan Castillo, quien había sido coach de línea ofensiva por mucho tiempo.

La promoción de Castillo a coordinador fue un movimiento sorprendente considerando que él estuvo trabajando en la ofensiva de los Eagles desde 1995. Pero Castillo jugó como linebacker en la universidad y tuvo experiencia entrenando del lado defensivo tanto en preparatoria como a nivel colegial.

Otros asistentes defensivos salieron de la organización, lo mismo que siete jugadores que iniciaron al menos un partido.

"Obviamente somos talentosos", concedió Asomugha, firmado mediante un contrato por cinco años y 60 millones de dólares. "Pero con esas expectativas, tienes que poner un poco más de concentración, así que podría no ser tan fácil como otros creen. Tenemos mucho trabajo por hacer".

El ex Raider, considerado uno de los mejores en coberturas hombre a hombre, ahora forma junto con Asante Samuel (7 pases interceptados) y Rodgers-Cromartie uno de los grupos de cornerbacks más temibles de la NFL.

También en equipos especiales hay cambios importantes, ninguno mayor que la salida del veterano pateador David Ackers, quien fue un Eagle de 1999 a 2010. La responsabilidad recae en el novato Alex Henery, tomado en la cuarta ronda del draft.

Es un largo camino hacia el Super Bowl en Indianápolis y los Eagles están desesperados por llegar.