Los clubes de fútbol de Italia propusieron el jueves un convenio laboral provisional de un año para poner fin a la huelga de los jugadores que postergó el inicio de la temporada de la Serie A. Si la huelga dura sólo uno o dos fechas, es posible que los partidos perdidos sean repuestos.

Ambas partes quieren lograr un acuerdo antes que comience la segunda fecha de la campaña el 9 de septiembre.

"Propusimos un convenio colectivo que duraría hasta el 30 de junio de 2012", dijo el presidente de la Serie A, Maurizio Beretta.

Indicó que la propuesta estipula que las partes llegarían a un acuerdo en 30 días sobre el último conflicto que los separa, una cláusula sobre el derecho de los jugadores a entrenarse con el primer equipo.

Los clubes quieren que la cláusula diga que los técnicos pueden obligar a los jugadores no deseados a entrenarse aparte del primer equipo o aceptar una transferencia.

Las recientes enmiendas a las medidas de austeridad del gobierno parecen haber eliminado el otro punto de conflicto, un impuesto de solidaridad que hubiese aplicado a las personas de grandes ingresos como los futbolistas.

Damiano Tommasi, presidente de la asociación de jugadores, propuso la semana pasada una solución similar de un convenio de un año, pero los clubes rechazaron la idea en ese momento.

Tommasi probablemente responderá el viernes, aunque los reportes iniciales señalan que la asociación de jugadores ahora quieren un contrato por tres años.

El presidente de la FIFA, Joseph Blatter, criticó la huelga durante una aparición en la Copa Mundial de fútbol de playa en Ravenna.

"Por respeto a los aficionados que siguen el fútbol en todo el mundo, no se debería llegar a una situación donde no puede comenzar una temporada", dijo Blatter a la agencia de noticias ANSA.

"El balompié también tiene un aspecto social y cultural. Esto es más que un juego, es una religión".

El conflicto entre los futbolistas y la liga comenzó desde que expiró el último convenio laboral en junio de 2010.

Los futbolistas convocaron a dos fechas de huelga durante la primera mitad de la temporada pasada, pero en ambas ocasiones se evitaron con acuerdos verbales de último minuto.

"Tenemos que encontrar una solución, con buena voluntad de ambas partes", expresó el vicepresidente del Milan, Adriano Galliani.

Si se soluciona el impasse, la Serie A comenzaría con el partido entre el campeón Milan y la Lazio el 9 de septiembre, seguido por Cesena vs. Napoli un día después y ocho partidos el 11 de septiembre.

Ambas partes también quieren que se hayan realizado partidos antes de que comience la fase de grupos de la Liga de Campeones el 13 y 14 de septiembre, cuando el Milan enfrenta al campeón defensor Barcelona; el Inter de Milán recibe al equipo turco Trabzonspor y Napoli visita al equipo de Manchester City.

La huelga de antemano significa que el jueves y viernes los jugadores internacionales de Italia enfrentarán a los equipos de Islas Feroe y Eslovenia para calificar a la Eurocopa 2012, sin ningún partido de preparación de la liga.