Beatriz Pascual, novena en 20 kilómetros marcha, afirmó que había "pinchado mucho al final" y que se irá de los Mundiales de Daegu "un poco decepcionada porque esperaba estar entre las cinco primeras".

"He pinchado mucho al final. Las rusas iban dando muchos cambios, no sé si para cansarnos a las demás. A partir del kilómetro 12 ya he dicho, ahora ya ni reservar ni nada, a tirar y que sea lo que Dios quiera, pero no he podido sostener ese ritmo", explicó.

La barcelonesa se vio "luchando para ser finalista" (ocho primeras) y en una situación que no conocía, con dos tarjetas en la pizarra de avisos. "Supongo que he marchado mal, porque cuando las condiciones son tan duras no eres consciente de como vas. He gastado demasiadas fuerzas en mantenerme quieta para que no me descalificaran, intentando ser finalista, y al final ni una cosa ni la otra".

"Yo no he entrenado para ser novena", afirmó. "Mínimo, entre las cinco primeras, porque venía muy bien entrenada pero no he aguantado al final el ritmo. Me he sobrevalorado, pero tenía que intentarlo. Te llevas una decepción porque esperas más".