Un reforzado y ofensivo Sao Paulo brasileño recibirá mañana en el estado Morumbí a un diezmado Ceará, también brasileño, en partido de vuelta por la segunda fase de la Copa Sudamericana para definir cuál de los dos avanzará a la próxima fase del torneo continental.

Tras haber caído por 2-1 en su visita al Ceará en Fortaleza, el Sao Paulo necesita de una victoria en casa por 1-0 o por dos o más goles de diferencia para conquistar su clasificación y soñar con un título que puede acortar el camino hacia la Libertadores.

El club tricolor tendrá mañana los refuerzos de Casemiro, que regresó el lunes tras haber conquistado el sábado en Colombia el Mundial Sub'20 con la selección brasileña, y de Lucas, el joven centrocampista que se ha convertido en el principal ofensivo del Sao Paulo y que cumplió una fecha de suspensión el domingo.

Ante la necesidad de vencer, el entrenador tricolor, Adilson Batista, está planeando una alineación netamente ofensiva, con el campeón mundial Rivaldo y con Lucas en el medio, y con los delanteros Dagoberto y Fernandinho libres adelante.

Lucas participó en el entrenamiento del lunes y su alineación en el partido de mañana ya fue confirmada.

El jugador de 19 años se ha convertido en un talismán para el Sao Paulo en partidos decisivos.

El Sao Paulo perdió por 2-1 en su visita al Ceará hace dos semanas cuando Lucas estaba concentrado con la selección brasileña en Alemania. El Sao Paulo también perdió por 1-0 en casa ante el Avaí en partido decisivo por la Copa do Brasil y en el que Lucas también brilló por su ausencia.

Además de jugar en casa y motivado, otra ventaja del Sao Paulo es que finalmente podrá contar con la mayoría de sus titulares.

Las únicas posibles bajas son el zaguero Luiz Eduardo, que fue liberado por el departamento médico pero que tendría que jugar con protección en la mano izquierda, y el volante Denilson, que sufrió una lesión en la pierna izquierda.

Una baja confirmada es la del mundialista Luis Fabiano, que aún se recupera de una cirugía en la rodilla izquierda.

Batista, sin embargo, no podrá contar con Henrique y Willian, que no fueron inscritos en la Sudamericana.

El Ceará, pese a que apenas necesita de un empate para avanzar en la Sudamericana, tendrá que alinear a varios suplentes ante la serie de lesiones que asoló a los titulares, y con el desánimo de los poco optimistas resultados en sus últimos compromisos por el Campeonato Brasileño.

El club de Fortaleza se entrena desde el domingo en la ciudad de Ribeirao Preto, próxima a Sao Paulo y a donde llegó tras su derrota frente al Cruzeiro por el Campeonato Brasileño.

El técnico del Ceará, Vagner Mancini, no podrá contar con el portero Fernando Henrique, su mejor jugador en el partido de ida y que sufrió una lesión en la mano.

Tampoco podrá alinear al volante Joao Marcos, que se recupera de una lesión, ni al zaguero Diego Sacoman, que el sábado sufrió una lesión en la rodilla izquierda.

La gran duda es la condición del volante Rudney, que tuvo que ser sustituido el sábado en el partido con el Cruzeiro por problemas físicos y no se sabe si estará en condición de juego mañana.

Pese a sus problemas, el Ceará considera posible dar un golpe en el Morumbí.

"Entraremos a la cancha dispuestos a vencer. No podemos jugar defensivamente en el Morumbí y esperando al Sao Paulo", aseguró Nicacio, autor de los dos goles con que el Ceará se impuso en el partido de ida.

- Posibles alineaciones:

Sao Paulo: Rogerio Ceni; Piris, Joao Filipe (o Xandao), Rhodolfo, Juan; Wellinton, Casemiro, Lucas (o Carlinhos), Rivaldo; Daboberto y Fernandinho (o Lucas). Entrenador: Adilson Batista.

Ceará: Diego; Boiadeiro, Fabricio, Anderson Luís, Egidio; Rudnei (o Eusebio), Heleno, Michel, Thiago Humberto; Osvaldo y Marcelo Nicacio. Entrenador: Vagner Mancini.

Árbitro: el brasileño Marcelo Henrique asistido por sus compatriotas Dibert Pedrosa y Erich Bandeira.

Estadio: Morumbí de la ciudad de Sao Paulo.

Hora: 21.50 local (00.50 GMT del jueves).