Benidorm (Alicante), 20 ago (Efe).- El trono de los hombres más rápidos presentes en la Vuelta 2011 empezará a ponerse en juego con el final en las Playas de Orihuela, en una edición en la que no van a gozar de muchas oportunidades para ponerse en acción y superar los setenta kilómetros por hora.

En la carrera española se han dado cita algunos de los mejores del pelotón internacional y entre ellos estará el rey de la velocidad, el británico de la Isla de Man Mark Cavendish (HTC-Highroad) que esta temporada ya sabe lo que es ganar en el Tour de Francia, cinco veces, y en el Giro de Italia, dos.

Muchos de los presentes en la línea de salida de Benidorm elevan su mirada más allá del próximo 11 de septiembre en Madrid. El trazado del Campeonato del Mundo 2011 en Copenhague, dos semanas después, es "más llano de lo que pensaban y en el que lo único duro es la rampa que conduce a la meta" apuntan aspirantes a ganarlo y que ya han tenido la oportunidad de rodar por él.

Por eso, todos los especialistas quieren alcanzar su mejor punto de forma por las carreteras españolas y sueñan con vestirse el inmaculado maillot blanco con el arco iris que el triunfo mundialista da derecho a lucir durante todo un año.

Otros se han visto "castigados" por su equipo y se han quedado fuera de la ronda española tras anunciar su marcha a otra formación en 2012, como es el caso del vigente campeón mundial, el noruego Thor Husvod (Garmin-Cervelo). Su anunciada marcha a BMC le ha apeado de la carrera que organiza Unipublic y todo ello a pesar de sus dos triunfos parciales en el pasado Tour de Francia.

Para optimizar su preparación mundialista casi todos han apostado por estar en la carrera española a pesar de que la búsqueda constante de espectáculo por parte de los organizadores hace que casi todos los días haya alguna trampa en el itinerario que puede propiciar otro tipo de desenlace que no sea el sprint.

Aunque algunos apuntan a que la mitad de las veintiuna jornadas se presentan favorables, otros no lo tienen tan claro. El cántabro Óscar Freire, con tres títulos mundiales a sus espaldas y con la esperanza de quedarse en solitario en el palmarés tras el de Copenhague, asegura que no ve "tantos finales favorables" a sus aspiraciones y las de sus adversarios en esta especialidad.

En 2010 en idéntico escenario al que abre mañana la veda para los más rápidos en Playas de Orihuela se impuso el italiano Alessandro Petacchi (Lampre), el más laureado de todos los presentes con una veintena de triunfos parciales, pero la rampa del 8 por ciento que precede a la recta de meta descalabró las opciones de más de uno.

La nómina de aspirantes a imponerse en las llegadas masivas es amplia y además de Cavendish, también han ganado esta temporada en alguna de las dos grandes ya disputadas velocistas como Petacchi y el estadounidense Tyler Farrar (Garmin-Cervelo).

A este trío se unirán el citado Óscar Freire, ausente del Tour y cada vez más recuperado de la intervención quirúrgica a la que se sometió en junio para solucionar sus problemas de sinusitis, el eslovaco de 21 años Peter Sagan (Liquigas-Cannondale) o el joven (23) alemán Marcel Kittel (Skill-Shimano) que viene de impresionar en el Tour de Polonia con cuatro triunfos parciales y tras el intratable belga Philippe Gilbert (Omega Pharma-Lotto) es el más laureado del pelotón internacional esta temporada.

Tampoco habrá que olvidarse de otros ilustres como el belga Tom Boonen (Quickstep), a pesar de que desde que se impuso el pasado mes de marzo en la Gante-Wevelgem no ha vuelto a subir a lo más alto del podio, el italiano Daniele Bennati (Leopard Trek), al que una fractura de clavícula en el Tour de Romandía le dejó fuera del Giro y el Tour, además del estadounidense Taylor Phinney (BMC), el argentino Juan Jose Haedo (Saxo Bank-SunGard), el australiano Matthew Goss (HTC-Highroad) que sorprendió en marzo con su triunfo en la Milán-San Remo o el alemán Heinrich Haussler (Garmin-Cervélo).

Entre todos los mencionados seguro que algunos otros tratarán de asomarse al vértigo que producen las altas velocidades que se alcanzan en estas llegadas y pasan a ser incluidos entre los hombres a vigilar.

José Luis Sorolla