El poder del bate latino volvió a tener una jornada espectacular en el béisbol de las Grandes Ligas con los dominicanos Robinson Canó y Albert Pujols como los líderes que decidieron triunfos importantes de sus respectivos equipos.

Pero también sus compatriotas Aramis Ramirez, Carlos Peña y Rafael Furcal botaron la pelota fuera del parque para consolidar aun más el protagonismo latinoamericano en las Mayores.

La explosión bateadora latina la comenzó Canó, en el Yankee Stadium, donde pego un grand Slam que iba a permitir a su equipo de los Yanquis de Nueva York venir de atrás para ganar por 6-5 a los Angelinos de Los Ángeles.

La figura del segunda base dominicano surgió en el séptimo episodio, con las bases llenas, sacó la pelota por encima de la valla para romper el empate en la pizarra y decidir el triunfo.

Canó (20), que se fue de 4-3, con cuatro impulsadas y anotación, botó la pelota por el encima de la valla del jardín derecho con tres corredores en circulación y dos "outs" en la pizarra contra el relevista Scott Downs, tras aprovecharse de un error del segunda base venezolano Maicer Izturis cuando había dos "outs" en la pizarra para decidir el triunfo de los Yanquis.

El segunda base dominicano dejó en .303 su promedio de bateo que es el mejor dentro de la novena de los Yanquis (71-45), que se mantienen en el segundo lugar de la División Este de la Liga Americana a un juego de los Medias Rojas de Boston (72-44) que tuvieron jornada de descanso.

La victoria fue para el relevista dominicano Rafael Soriano (2-1), que trabajó una entrada completa y cedió sólo un imparable, mientras que el veterano cerrador panameño Mariano Rivera volvió a tener problemas, como le había sucedido el pasado domingo ante los Medias Rojas, pero al final consiguió quedarse con el rescate (30).

El poder del bate del primera base dominicano Pujols resurgió una vez más en el momento que más lo necesitaba su equipo para tener noche perfecta de 4-4, incluido jonrón solitario, que permitió a los Cardenales de San Luis ganar 5-2 a los Cerveceros de Milwaukee.

La victoria de los Cardenales (63-55) evitó la barrida de tres juegos y se quedaron a cuatro juegos de los Cerveceros (67-51), que lideran la División Central de la Liga Nacional.

Pujols llegó al partido con sólo cinco imparables en 42 turnos al bate contra los Cerveceros, pero comenzó a superar la mala racha nada más salir a su primer turno ante el abridor mexicano Yovani Gallardo (13-8) al que recibió con un jonrón solitario.

El cuadrangular fue el vigésimo octavo de la temporada para empatar en el primer lugar de la Liga Nacional con su compañero de equipo, el jardinero Lance Berkman.

Pujols iba a aportar dos sencillos más contra Gallardo, que sólo pudo estar cinco entradas en el montículo para ser el perdedor.

Su compatriota, el campocorto Furcal fue el que empezó los fuegos artificiales con jonrón solitario en el primer turno al bate del partido, siendo el tercer cuadrangular desde que llegó a los Cardenales traspasado por los Dodgers de Los Ángeles y el vigésimo séptimo como profesional y primero en el orden de bateo.

El cerrador mexicano Fernando Salas se encargó de lanzar perfecto el noveno episodio para lograr dos ponches y sacar los tres últimos "outs" que aseguraron la victoria de los Cardenales y lo dejaron con el vigésimo segundo salvamento en 25 oportunidades.

Ramírez y Peña pegaron sendos jonrones consecutivos en la parte baja de la séptima entrada que fueron decisivos para que los Cachorros de Chicago venciesen 4-3 a los Nacionales de Washington.

Ramírez (21), que se fue de 42, pegó jonrón de dos carreras en la parte baja de la séptima entrada para ser el decimosexto cuadrangular que ha producido desde el pasado 25 de junio, la mejor marca en las Grandes Ligas.

Peña (22), que tuvo de 4-1, siguió a Ramírez con un bambinazo que se sacó la pelota por encima del jardín derecho para irse a la Sheffield Avenue y dejar la pizarra en 4-1 a favor de los Cachorros.

El campocorto cubano Alexei Ramírez pegó el duodécimo jonrón de la temporada para ayudar a los Medias Blancas de Chicago a ganar 6-3 a los Orioles de Baltimore.

Mientras que el cerrador Sergio Santos, de origen mexicano, trabajó el noveno episodio para sacar los tres últimos "outs" del partido con dos ponches y logró el vigésimo quinto salvamento.

Santos estableció también una nueva marca de la Liga Americana al conseguir 25 salidas consecutivas fuera de su campo sin permitir anotación para batir la que había establecido el cerrador Rivera, que logró 24 en la temporada del 2005 con los Yanquis. Santos lleva 30 partidos consecutivos sin permitir anotación fuera de su campo si se cuenta el final de la pasada temporada.

En el duelo de abridores latinos, el dominicano Johnny Cueto lanzó siete entradas sin permitir carrera para liderar a los Rojos de Cincinnati al triunfo de 2-1 frente a los Rockies de Colorado y superó al venezolano Jhoulys Chacín.

Cueto (8-5) espació sólo tres imparables, dio dos bases por bolas y abanicó a nueve bateadores para conseguir la victoria después de realizar 120 lanzamientos y colocar 76 en la zona buena, dejando en 1,94 su promedio de efectividad.

El abridor dominicano se mostró completamente recuperado de los problemas estomacales que sufrió en la última salida que hizo al montículo en el Wrigley Field ante los Cachorros y que tuvo que abandonar después de haber lanzado sólo tres entradas y dos tercios, el trabajo más corto que ha tenido en lo que va de temporada.

Cueto, que estableció la mejor marca de la temporada con nueve ponches, volvió a recuperar el liderato de la Liga Nacional en el promedio de efectividad al bajarlo de 2,06 a 1,94.

Su compatriota el cerrador Francisco Cordero consiguió asegurar la victoria al sacar los últimos tres "outs" del partido y lograr el vigésimo segundo salvamento en lo que va de temporada.

La derrota fue para Chacín (9-9), de 23 años, que lanzó buena pelota en las ocho entradas que estuvo en el montículo, pero no recibió ninguna ayuda de la ofensiva de su equipo.

Chacín espació seis imparables para permitir dos carreras limpias, dio tres bases por bolas y también sacó nueve ponches.