El fútbol español se enfrenta en los próximos días a la posibilidad de que la temporada 2011-12 retrase su inicio ante la convocatoria de la que sería la quinta huelga de los futbolistas españoles.

Tras el anunció, hoy, del presidente de la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), Luis Rubiales, de la convocatoria de huelga para las dos primeras jornadas, el futuro del fútbol español queda pendiente de los posibles acuerdos entre las partes.

Los litigios entre la LFP y la AFE no son, ni mucho menos, nuevos en estos temas. No solo por las cuatro huelgas que hasta ahora han realizado los jugadores, sino por los amagos y amenazas que en varias ocasiones se han producido.

El primer paro de los futbolistas españoles profesionales se remonta al 4 de marzo de 1979, poco mas de un año después de que se creara AFE.

Los jugadores exigían la abolición del derecho de retención, ser incluidos en la Seguridad Social y la supresión del entonces límite de edad para jugar en Tercera división (23 años).

Aquella convocatoria fue un éxito, al igual que la de septiembre de 1981, que se prolongó durante dos semanas. En la primera no se disputaron los partidos mientras que en la del día 13 de ese mes los equipos alinearon a juveniles.

Los jugadores desconvocaron la protesta tras lograr el pago de las deudas y la abolición de la normativa de alinear a los sub'20.

Esa misma temporada, la AFE convocó otra huelga, el 11 de abril de 1982, tres jornadas antes de concluir el campeonato, pero tuvo un seguimiento escaso, por lo que fue desconvocada al día siguiente. El 16 de abril se alcanzó un acuerdo.

La última huelga en el fútbol español se produjo en septiembre de 1984, durante las jornadas del día 9, que se disputó con juveniles, el 16, en la que no hubo fútbol después de que Magistratura prohibiera la alineación de éstos.

El 18 de septiembre los futbolistas pusieron fin a la huelga después de que los clubes aceptaran sus peticiones, entre ellas el cobro de deudas y la participación de los jugadores en las negociaciones sobre derechos de televisión.

Antes del inicio fijado para la temporada 2011-12 quedan días para llegara a acuerdos, algo en lo que también tienen experiencia AFE y LFP ya que son varias las ocasiones en las que el sindicato convocó un paro, o cuanto menos amagó con hacerlo, pero que luego quedó en nada.

Fue el caso en la temporada 1997-98 en la que el sindicato convocó una huelga ante la masiva llegada de jugadores extranjeros a la liga española y que fue desconvocada tras un acuerdo entre jugadores, clubes y la Federación Española.

El inicio de la temporada 2007-08 también estuvo pendiente de un acuerdo entre la patronal y el sindicato, en esta ocasión por la firma de un nuevo convenio colectivo.

Sin embargo, un mes antes de iniciarse la temporada las dos partes anunciaban un pacto que contó con la colaboración del Consejo Superior de Deportes, y que ponía fin al convenio de 1998.

El siguiente capítulo de discrepancia se produjo en abril de 2010 cuando la AFE oficializó una nueva convocatoria de huelga en busca de un Gran Pacto por el Fútbol que solventaran los problemas económicos de fútbol español.

Aunque entonces se desconvocaron las movilizaciones, en diciembre de ese mismo año de nuevo se estuvo a punto de no disputar una jornada liguera.

No obstante en esta ocasión no se debió a una huelga de los futbolistas sino que su sindicato entendía que sus representados no tenían obligación de jugar los partidos fijados para el dos de enero.

Al final la competición se disputó como estaba prevista tras declararse incompetente la Sala de lo Social de la Audiencia Nacional.

La última amenaza de paro en el fútbol español no vino por parte de los futbolistas sino de la LFP para impedir la emisión obligatoria de partidos en abierto.

De nuevo fue la justicia la que suspendió el paro adoptado por la asamblea de la Liga, gracias a la medida cautelar solicitada por varios clubes de Primera división contrarios a dicha medida.