El presidente del River Plate, Daniel Passarella, fue notificado hoy por la Justicia de las imputaciones en su contra por los incidentes ocurridos en el estadio Monumental en junio pasado, cuando su equipo descendió a la Segunda División del fútbol argentino.

Acompañado por sus abogados, Passarella compareció ante el fiscal Gustavo Galante, que lo citó junto a los vicepresidentes del River, Diego Turnes y Omar Solassi, pero no contestó preguntas.

Galante investiga los incidentes ocurridos el domingo 26 de junio, cuando el River Plate empató a uno con el Belgrano de Córdoba y descendió por primera vez en su historia a la Segunda División.

Tras el partido decenas de hinchas causaron destrozos en el Monumental y en locales comerciales y viviendas cercanas al estadio, además de enfrentarse con la Policía.

El fiscal pretende establecer si no se tomaron las prevenciones necesarias para organizar el encuentro y si hubo sobre venta de entradas.

Galante también ha convocado a los encargados de la seguridad en el estadio para determinar si existió una "zona liberada" para facilitar los ataques de los violentos y si hubo presiones hacia el árbitro Sergio Pezzotta durante el descanso para que favoreciera al River, como ha denunciado el colegiado internacional.

Hoy, además, vence el plazo para que el River presente su descargo ante la Unidad de Coordinación de Seguridad y Prevención de la Violencia en Espectáculos Futbolísticos, que este jueves posiblemente anunciará la clausura del estadio que hará que el popular equipo no pueda jugar allí los primeros partidos del torneo de Segunda División.