Unos 300 hinchas se enfrentaron hoy con la Policía al manifestarse frente a la sede de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) para pedir la renuncia de su presidente, Julio Grondona.

Autoconvocados a través de las redes sociales, los aficionados llegaron al edificio de la AFA con carteles que decían "Chau Grondona" y entonaron cánticos de repudio contra el titular del organismo y los dirigentes del fútbol argentino.

Los disturbios comenzaron cuando los manifestantes comenzaron a arrojar piedras, botellas y bombas de estruendo a la Policía, que respondió con la llegada de camiones hidrantes

La convocatoria para la protesta, que comenzó a gestarse la semana pasada, se mantuvo pese a que la AFA suspendió este lunes el proyecto de reforma de los torneos, que contemplaba una Primera División con 38 equipos y concitó el repudio generalizado de los hinchas y de gran parte de la prensa.

Grondona instó a que los clubes que quieran modificaciones presenten proyectos en ese sentido, aunque indicó que, mientras tanto, los torneos de Primera y Segunda División se disputarán como lo venían haciendo.

La semana pasada, el Comité Ejecutivo de la AFA aprobó por mayoría una iniciativa que modificaba el campeonato para la temporada 2012-2013, con una suerte de fusión entre 38 equipos de la Primera y la Segunda División, apenas un mes después del descenso del poderoso River Plate a esta última categoría.

El proyecto, que supuestamente iba a ser discutido por la Asamblea Ordinaria de la AFA dentro de unos meses, eliminaba los descensos de la máxima categoría por una temporada y ampliaba los ingresos de los clubes por derechos de la transmisión por televisión.

Al defender el proyecto, Grondona negó presiones del Gobierno argentino para cambiar los torneos (los derechos de televisión de la máxima categoría los tiene el Estado) y concretar la "fusión", pese a que el portavoz de la AFA, Ernesto Cherquis Bialo, lo afirmó abiertamente en una declaraciones formuladas el martes.

Unos días después de aprobarse esta iniciativa, varios dirigentes de clubes que le habían dado luz verde se manifestaron en contra de los cambios propuestos, lo mismo que hicieron un amplio sector de la prensa y miles de hinchas.