El central argentino Ezequiel Garay defendió la grandeza de su nuevo club, el Benfica portugués, y se mostró confiado en que la calidad de la plantilla y la ambición de su entrenador, Jorge Jesús, les llevarán a ganar títulos.

En una entrevista publicada hoy en el periódico deportivo "A Bola", preguntado sobre si considera que el Benfica es "dar un paso atrás" en su carrera después de jugar en el Real Madrid, Garay, aseguró que "nunca" ha pensado que su marcha al equipo luso suponga un retroceso.

"Son dos clubes muy grandes -Real Madrid y Benfica-, aunque con realidades distintas, pues uno está en el fútbol español y otro en el portugués. Estoy muy feliz y convencido de triunfar", resaltó el también exjugador del Racing de Santander.

Garay destacó el ambiente vivido en el Estadio de la Luz, donde ya en el partido de presentación contra el Toulouse francés del pasado miércoles pudo percibir que "los aficionados están siempre con el equipo, siempre animando y empujando a los futbolistas".

Entre estas similitudes entre Benfica y Real Madrid, Garay incluyó también el carácter de sus entrenadores, Jorge Jesús y José Mourinho, ya que comparten "mentalidad ganadora".

El internacional argentino, recién llegado de haber disputado la Copa América con su selección, afirmó que sólo supo que el Benfica seguía sus pasos "cuando se empezó a hablar del interés del Real Madrid en Fábio Coentrao".

"Fue todo muy rápido", recalcó Garay respecto a la negociación por su traspaso con el Benfica, y que finalmente se cerró tras terminar la fase de grupos de la Copa América con Argentina.

Tanto es así que admitió no haber tenido tiempo ni para consultar a ninguno de los portugueses que juegan en el Madrid -Ricardo Carvalho, Pepe y Cristiano Ronaldo- y sólo pidió referencias a su compatriota Enzo Pérez, recién aterrizado también en Lisboa.

El central, que abandonó este verano el club blanco por la falta de minutos, hizo mención también al punta colombiano del Oporto Radamel Falcao, una de las estrellas del gran rival de los "encarnados", y consideró que entre ambos puede producirse "una gran lucha" en los duelos de esta temporada.

El fichaje de Garay supuso un desembolso para el Benfica de unos 5,5 millones de euros, montante con el que esperan haber encontrado a un sustituto de garantías para el central brasileño David Luiz, vendido al Chelsea durante el pasado mercado de invierno y cuya baja había sido hasta ahora cubierta por Sídnei y Jardel.