El español Jorge Lorenzo (Yamaha YZR M 1) logró su segunda mejor clasificación de entrenamientos después de la conseguida en el Gran Premio de Portugal, que se disputó en Estoril, al ser el más rápido en los entrenamientos oficiales para el Gran Premio de Estados Unidos, que se disputará mañana en el circuito de Laguna Seca.

Lo cierto es que la caída que sufrió Jorge Lorenzo al final de los últimos entrenamientos libres de la mañana no parecieron condicionar demasiado al campeón del mundo de MotoGP, quien a las primeras de cambios, en la tanda oficial, ya se puso al frente de la tabla de tiempos con un magistral 1:21.610, dos décimas de segundo más rápido que por la mañana.

Pero como entonces, tras la estela de Jorge Lorenzo ya estaban el propio Dani Pedrosa (Honda RC 212 V), quien reconoce que este circuito le cansa mucho más el hombro derecho, el último que se lesionó, sobre todo comparándolo con la última cita de la pasada semana, la carrera alemana de Sachsenring.

Aún así, Pedrosa no tardó demasiado en ponerse a poco más de una décima de segundo del campeón del mundo, con el australiano Stoner en la tercera posición y a escasamente dos décimas de segundo del líder en Laguna Seca por esos instantes.

Mientras, una vez más el italiano Valentino Rossi (Ducati Desmosedici) sufrió para intentar estar arriba y en los primeros minutos de los entrenamientos se encontró en una retrasada decimotercera posición, a casi un segundo y medio de Lorenzo.

Al final Rossi pudo mejorar sensiblemente su rendimiento y el de la moto y colocarse en la séptima plaza, justo por detrás de su compatriota Andrea Dovizioso (Honda RC 212 V), con un registro de 1:22.235.

A quince minutos del final, la inmensa mayoría de los pilotos comenzaron a cambiar neumáticos para montar en sus motos compuestos más blandos.

El primero en protagonizar la sorpresa en esas condiciones fue el estadounidense Ben Spies, compañero de Jorge Lorenzo en Yamaha, que rodó en 1:21.578, treinta y dos milésimas de segundo más rápido que éste, pero todavía con muchos pilotos en sus talleres esperando el ansiado cambio.

Y así fue, pues en cuanto Jorge Lorenzo saltó a la pista sus parciales comenzaron a rebajar el mejor tiempo de vuelta rápida de sus rivales y en el primer giro en que lo intentó protagonizó un 1:21.336, que no fue el último mejor tiempo, ya que en la siguiente vuelta paró el cronometro en 1:21.221 y aún lo rebajó nuevamente hasta dejarlo en un inalcanzable para sus rivales 1:21.202.

Pedrosa intentó doblegar a su rival en la última vuelta rápida, pero sólo pudo colocarse segundo con un tiempo de 1:21.385, al que todavía arañó algunas décimas (1:21.274), pero siempre con la segunda plaza como máximo objetivo.

Álvaro Bautista (Suzuki GSV RR) tuvo suerte en estas pruebas oficiales, en las que se fue por los suelos casi al principio de los mismos y tuvo que forzar el ritmo para lograr un puesto entre los mejores de la categoría, que a la postre no obtuvo, pues se clasificó duodécimo con 1:22.669.

Algo semejante a lo que le sucedió al estadounidense Nicky Hayden (Ducati Desmosedici), muy presionado por la necesidad de lograr un buen resultado en la primera de las carreras de su país y que le llevó a rodar por los suelos, aunque sin sufrir daños físicos pero si en su moto, lo que le obligó a regresar corriendo a su taller a por la segunda moto, con la que acabó noveno (1:22.271).

Héctor Barberá (Ducati Desmosedici) se situó octavo al final de los entrenamientos oficiales, con Toni Elías (Honda RC 212 V) en un retrasado decimoséptimo lugar.