El estadounidense Michael Phelps se enfrentará a partir de mañana, domingo, en China a su penúltimo reto: los Mundiales de natación de Shanghái 2011, antes de su probable retirada tras los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

Frente a él, en un año clave para conocer y evaluar quiénes serán los protagonistas en la piscina olímpica de la capital británica, nadadores de todo tipo y de todas las especialidades, pero, sobre todo, uno en la lucha por ver quién es el más completo: su compatriota Ryan Lochte.

Los dos americanos se cruzarán en los 200 estilos y 200 libre. Phelps competirá en los 100 y 200 mariposa, 200 libre, 200 estilos y el relevo 4x200, y Lochte en los 200 libre, 200 espalda, 200 y 400 estilos y los dos relevos libres. Los dos formarán en el 4x100 estilos en función de sus tiempos en la semana que dura la competición.

Phelps se volverá a cruzar, dos años después de que en Roma le arrebatara el título de campeón del mundo en los 200 libre, con el alemán Paul Biderman. Esta vez sin excusas de bañadores de por medio.

Roma 2009 representa en la historia de la natación "el mundial de los bañadores de plástico o mágicos", cuando gracias a esas prendas se batieron una cincuentena de récords del mundo que todavía figuran en las tablas de la Federación Internacional de Natación (FINA).

En la capital italiana, el germano batió al estadounidense, el único atleta con ocho oros en unos Juegos Olímpicos, pero lo hizo con un bañador superior al de Phelps.

También se cruzará con el serbio Milorad Cavic, en una rivalidad que comienza ya a ser clásica en los 100 mariposa, donde junto a los medallistas de oro y plata no estará el español Rafa Muñoz, plusmarquista mundial, campeón de Europa y medalla de bronce en Roma por no haber conseguido la mínima para viajar a China.

Por su parte, Lochte encontrará un gran rival en los 200 espalda: el japonés Ryosuke Irie, del que el propio nadador de Nueva York ha afirmado tener el mejor estilo de espalda que haya visto jamás. "Será una gran carrera", vaticinó el americano.

Sin Rafa Muñoz, el equipo español viaja con un grupo corto mezcla de veteranos y jóvenes. Las tres medallas de bronce de Roma 2009, dos de ellas de Muñoz en las pruebas de mariposa y la de Aschwin Wildeboer en los 100 espalda, parecen lejanas en China.

Mireia Belmonte, en la especialidad de estilos, mariposa y el 800 libre; Erika Villaecija, en los 800 y 1.500 metros libre; y el propio Wildeboer en las de espalda son, salvo sorpresa, las opciones españolas en el Centro Oriental de los Deportes de Shanghái.

En las pruebas femeninas destaca la presencia de más de una decena de medallistas olímpicas y mundiales como las australianas Leisel Jones, bracista, Stephanie Rice, estilista, Jessicah Schipper, mariposista; la italiana Federica Pellegrini, librista; las estadounidenses Natalie Coughlin, espaldista y librista, o Rebecca Sony, la mejor bracista del momento.

Un interés especial tendrá la participación del campeón olímpico de los 50 metros libre en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 y doble campeón del mundo en Roma 2009, el brasileño César Cielo, tras el caso de dopaje que le ha marcado en los últimos meses.

El Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) tomó la decisión esta semana, en Shanghái, de permitirle competir tras confirmar la amonestación de la federación de su país y desestimar la apelación de la Federación Internacional (FINA), que pedía tres meses de suspensión.

Uno de sus rivales en las pruebas de velocidad, el estadounidense Jason Lezak, ya dijo hoy en relación con Cielo: "Estamos esperando".

Frente a ellos, el australiano Eamon Sullivan o los velocistas franceses serán, con Alain Bernard, uno de los equipos favoritos también en el relevo 4x100 y en el 50 y 100 libre.

Por Fernando Castán